Aumenta el absentismo escolar entre niños con problemas familiares en Gijón

Aumenta el absentismo escolar entre niños con problemas familiares en Gijón

El curso pasado se detectaron 119 alumnos que faltaban de forma reiterada a clase. La cifra ha crecido un 9%

O. ESTEBANGIJÓN.

119 escolares gijoneses, alumnos de Primaria y Secundaria de 64 centros públicos y concertados de todas las zonas de Gijón faltaron de forma reiterada a clase durante el pasado curso. Son las cifras del absentismo escolar, un problema que, lejos de ser algo aislado, es una consecuencia más de determinadas situaciones sociales y económicas. Así se desprende del nuevo informe de evaluación del proyecto de trabajo socioeducativo sobre absentismo, que el Ayuntamiento de Gijón tiene en marcha desde hace muchos cursos. Los 119 casos detectados suponen un aumento del 9% respecto al curso anterior. Si hubiera que dibujar un perfil sería el de un alumno (chico) de Secundaria, que ya ha repetido al menos un curso, que pertenece a una familia monomarental en situación de desempleo, que ya tiene relación anterior con Servicios Sociales y que sufre de dos cuestiones principalmente: desmotivación y problemas familiares.

Son las principales conclusiones del informe, presentado ayer en la comisión de seguimiento del proyecto y valorado de forma positiva por la concejala de Bienestar Social y Derechos, Natalia González. Porque si bien es cierto que cada uno de esos 119 casos requiere de la intervención de muchas personas para evitar el fracaso escolar, también lo es que suponen un porcentaje pequeño, del 0,54% respecto a todos los alumnos de Primaria y Secundaria de la ciudad, y que, según la edil, las cifras son inferiores «respecto a otros municipios del entorno».

Además, los responsables del proyecto llevan tiempo explicando que el aumento de los casos, en ocasiones, no está ligado con un incremento real, sino con un mejor funcionamiento del sistema de detección.

Sea como fuere, lo cierto es que los centros educativos informaron de esos 119 casos a Servicios Sociales. Y son casos graves. Porque cuando se informa significa que las medidas previas del colegio o instituto no han funcionado y que el alumno registra «una ausencia reiterada y no justificada a clase, que implica al menos un 20% de faltas acumuladas al mes».

Casi un 30% de los casos se registraron en Primaria. Y aunque es cierto que la mayoría de los problemas se dan en Secundaria, hubo siete niños absentistas ya en primero de Primaria; es decir, con solo seis años. En total, esta etapa sumó 35 expedientes. La edad más conflictiva fueron los 15 y 16 años, en la que de hecho aumentó un 5% el número de casos.

En cuanto al expediente académico, son minoría los alumnos absentistas que estaban en el curso que les correspondía por edad. Solo el 38% en Primaria y un preocupante 27% en Secundaria. El resto ya había repetido al menos un curso. Esta situación ha empeorado respecto al año anterior.

Acaban de dibujar el perfil estas cifras: en un 58% de los casos los niños pertenecen a minorías culturales (etnia gitana) o a colectivos de origen extranjero. Esta cifra ha aumento trece puntos respecto al curso anterior. Además, las zonas con más casos son El Llano-Contrueces y Natahoyo-La Calzada.

Pese a los esfuerzos, en un 45% de los casos la evolución fue muy negativa y en otro 10%, incierta. Tan solo en 53 casos la comisión comprobó que la situación estaba mejorando.