Cámaras y multas de hasta 800 euros contra las descargas prohibidas

La Unidad de Vigilancia Ambiental de la Policía Local localizó en mayo l28 instalaciones clandestinas

Ó. P. GIJÓN.

Con la reciente creación de la Unidad de Vigilancia Ambiental, la Policía Local se dio un paso más en el objetivo de localizar y erradicar los vertederos clandestinos, una de las principales tareas a las que se enfrenta este cuerpo junto a las denuncias por ruidos, los vertidos contaminantes y el control de especies invasoras. Así, para tratar de poner coto a la descarga ilegal de escombros, la unidad comenzó a instalar cámaras en más de una veintena de vertederos.

El objetivo pasa, primero, por disuadir de este tipo de comportamientos entre las empresas y particulares. Una vez se ha cometido el vertido no autorizado, de lo que se trata es de identificar a los infractores para proceder a la sanción.

En principio, estas multas ascienden a 200 euros si es la primera vez que se tira escombros de manera no legal. En caso de reincidir, el castigo económico puede ascender hasta los 800 euros. Según el registro de la Policía, y tal como constatan los vecinos, las zonas en las que se produce una mayor acumulación de vertederos son Tremañes, Cenero, San Andrés de los Tacones, Cabueñes, La Pedrera y Jove.

Desde sus inicios, con datos de mediados de año, la Unidad de Vigilancia Ambiental levantó más de sesenta actas e impuso cuatro multas por este tipo de infracciones.

«Más medios»

Varios colectivos ecologistas inciden en que la nueva unidad impulsada en el seno de la Policía Local necesita «más medios» para afrontar con garantías la defensa del medio ambiente gijonés. Así lo reclamó, por ejemplo, la Plataforma contra la Contaminación durante la concentración que convocaron el pasado mes de marzo en defensa de la calidad del aire.

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