«En el cole paso muchos nervios»

«Tengo diez años y curso quinto de Primaria en el colegio público Noega. Llegué a este colegio en segundo. No entré con buen pie, se me acusó de pesado, de molestar, vete de nuestro lado. Se me acusa de cosas que no hice. Es verdad que en mi desesperación y no entender el desprecio de mis compañeros hacia mí, cuando alguno de esos compañeros se acercaban a mí con ganas de hablar o jugar conmigo, les respondía con un gesto de aprecio como darles una caricia en la cara. En tercero todavía fue peor, me quedaba solo con una compañera, un grupo de compañeros seguían diciéndome que me fuera del recreo. Me decían que me odiaban, que me fuera de estar con mi amiga, que ahora querían jugar ellos con mi amiga. Yo me tenía que ir y quedarme solo en el recreo. No entiendo por qué se portan así conmigo. Yo en el cole paso muchos nervios. Si estamos en la fila y un compañero que está delante de mí y me mira, yo simplemente cojo y le saludo con la mano. No entiendo que hay de malo. El compañero protesta a la profesora y dice que le estoy molestando. Cuando me pusieron gafas me apodaron cuatro ojos. Cuando me quedaba en el comedor, me decían si jugaba con ellos al escondite y me decían que me tocaba buscar. Se ponían en la cuesta donde dejábamos las mochilas y les oía decir ¡qué tonto! y le daban patadas a mi mochila. Yo me sentía muy triste y dejaba de jugar. Ellos se reían de mí por verme triste y entonces me decían que les molestaba y se iban a chivar de mí. Ellos hablaban entre ellos en educación física y cuando tocaba jugar a 'pelotazo' siempre quieren darme a mí el primero. En el recreo estaba paseando y un grupo de mis compañeros me mandaron ponerme enfrente de un Danonino lleno y cerrado. Dijeron ¿qué pasa si lo piso? El compañero lo pisó con todas sus fuerzas y desde el pelo a los pies me quedé empapado de yogur. Las risas que pasaron a mi costa me hicieron estar el resto de la mañana muy triste. Para colmo me preguntó la profesora qué había pasado, yo no sabía qué decir, así que la profesora dio una charla sobre el hambre en el mundo y que no jugarámos con la comida.

En cuarto de Primaria seguimos con lo mismo. Te odio, vete, no me saludes que molestas y me chivo. Y para colmo me apuntaron una X en la media mañana y encima se equivocan y me la ponen en Responsabilidades Naturales. Y a una compañera la eligieron para delegada y le tocaba apuntar en la pizarra quién habló, hicieron tonterías... y una compañera dijo que hice una tontería, la que le tocaba apuntar no se lo creía y para colmo todos empezaron a aporrear las mesas y a decir que me apuntara. Me sentí fatal porque la profe preguntó por qué estaba apuntado y yo dije que no hice nada y todos en contra mia y quedó en sí. Y para colmo otros compañeros hablaron e hicieron cosas varias, la compañera los estaba viendo y no los apuntó.

En quinto, acusamiento de gritar y lo repito por última vez ¡Yo no fui! Y para colmo me castigaron mis padres, fue una semana mala no, lo siguiente. Tenía ilusión de comprarme la consola PS-4 y no pudo ser, me castigaron. No entiendo por qué me hacen esto los compañeros, no dicen la verdad y encima mis padres se unen a creer las mentiras de los demás. ¡QUE YO NO fui! Si digo la verdad me la cargo o si digo las mentiras me la cargo igual. Ya no sé qué hacer bajo esta situación. El mundo está lleno de personas muy pero que muy malas. No me apetece hacer nada ni salir de casa. Todo sigue igual de ese odio hacia mí.

No sé qué hacer ni cómo comportarme con mis compañeras niñas. Me dijo mi madre que me podían acusar de cosas muy feas, que no me acerque a ninguna niña como lo hago si ellas e acercan y me dicen de jugar o hablar, ¿qué hago? Echo a correr estoy perdido porque si ellas mienten que yo me acerqué a ellas. No entiendo lo que dice mi madre y no toqué a nadie y no les digo si quieren jugar con ellas»

Solo estoy con [...] en el recreo y damos paseos. Al pasar por delante de un grupo de mis compañeras me dicen que me vaya de su lado y yo respondo solo estoy paseando con [...]. Estoy muy triste y con el corazón roto en 1.000 pedazos. Yo creo que no me merezco este trato de tanto odio hacia mí».