Los comercios llevan ingresados 4,96 millones por ventas de la renta social

Cartel del programa en el escaparate de un establecimiento colaborador. / ARNALDO GARCÍA
Cartel del programa en el escaparate de un establecimiento colaborador. / ARNALDO GARCÍA

La entrega de las nuevas tarjetas se dejó notar en enero con 154.277 euros facturados y la subida a 2.520 del número total de beneficiarios distintos

M. MORO

Casi cinco millones de euros facturados. Los comercios gijoneses ingresaron hasta el pasado 31 de enero 4.965.794 euros por compras realizadas con el dinero municipal de la renta social. Esta cuantía sale del sumatorio de las 53.411 facturas emitidas por los establecimientos colaboradores del programa desde agosto de 2017, fecha en que los primeros perceptores recibieron estas ayudas complementarias para personas con bajos niveles de ingresos. Así lo recoge el informe correspondiente al mes de febrero de la Unión de Comerciantes, que también eleva a 2.520 el numero total de beneficiarios distintos que han efectuado compras en las tiendas con las famosas tarjetas bancarias de prepago.

La entrega de las nuevas tarjetas correspondientes a la tercera convocatoria de la renta social se dejó notar con un repunte de las ventas a partir del 21 de enero. El primer mes del año cerró con unos ingresos para los establecimientos colaboradores de 154.277 euros correspondientes a 1.565 facturas. En diciembre, el gasto de renta social con las tarjetas había ascendido a 157.997 euros (1.813 facturas).

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Respecto a los 2.520 beneficiarios de estas ayudas, se trata fundamentalmente de personas residentes en la zona sur y oeste de la ciudad. Concretamente en los barrios de Tremañes, Roces, La Braña y Perchera (673.559 euros); Pumarín y Contrueces (653.357 euros); La Calzada y El Natahoyo (608.484 euros) y El Llano (568.580 euros).

La Unión de Comerciantes tiene contabilizados en este momento 295 establecimientos de venta, aunque son hasta 317 las tiendas adheridas al programa, pertenecientes a 299 empresas distintas. No obstante, fueron hasta 344 los establecimientos que se incorporaron como colaboradores del programa, aunque a éstos hay que restar aquellos que en este tiempo cerraron por ejemplo por jubilación o quedaron excluidos de la renta social por ventas no autorizadas.

En cuanto a la tipología de los establecimientos, un tercio de ellos venden ropa (118). Le siguen, aunque justo la mitad en número, las tiendas de electrodomésticos y mobiliario básico (54). El resto de comercios colaboradores por tipo de producto son los de equipamiento del hogar (37), calzado (36); material oftalmológico, audiología y ortopedia (27), equipamiento deportivo (249, medicamentos (21), material odontológico (17) y reparaciones de la vivienda habitual (14).

Mas de la mitad del gasto efectuado por los beneficiarios de la renta social hasta el momento se lo llevan dos tipologías concretas de productos, que coincide con las que más tiendas tienen adheridas al programa: electrodomésticos y mobiliario básico (1.510.019 euros) y ropa (1.159.916 euros). Le sigue, aunque a mucha distancia, el gasto en equipamiento deportivo (662.114 euros), calzado (489.280 euros), equipamiento del hogar (479.664 euros) y material odontológico (303.328 euros). Las reparaciones de vivienda se llevan 169.581 euros; el material oftalmológico, audiología y ortopedia 156.157 euros, los medicamentos 35.280 euros y las bolsas de plástico 450 euros.

Cuarta convocatoria

La concejala de Bienestar Social, Eva Illán, admite que «es muy complicado, pero no imposible» sacar antes de abril una nueva convocatoria de renta social, que sería la cuarta. «Tendríamos solicitudes suficientes con las que se presentaron en la convocatoria de noviembre, así que el requisito para poner en marcha una nueva convocatoria sería solo poder proveer el dinero», señala.

Para la Unión de Comerciantes estos datos recogidos en su informe mensual avalan la necesidad de que la renta social municipal siga siendo la base de las políticas sociales de Gijón y que, además, cuente con una dotación suficiente para futuras convocatorias. La principal asociación de minoristas defiende que mientras la situación social lo siga demandando, el programa municipal de ayudas cubre un doble objetivo: atender las necesidades de las personas en situación de mayor vulnerabilidad y favorecer la economía local más próxima.