Encuentros Internacionales de Cabueñes

«Ser joven es que te arda el cuerpo, reír, llorar, querer cambiar el mundo»

Stéphane M. Grueso, en la Escuela de Comercio. /PALOMA UCHA
Stéphane M. Grueso, en la Escuela de Comercio. / PALOMA UCHA

El cineasta, activista social y responsable de la plataforma Maldita.es, Stéphane M. Grueso, fue el encargado de inaugurar este jueves los 37 edición de la cita juvenil gijonesa

Marla Nieto
MARLA NIETOGijón

La juventud... Divino tesoro. Ese colectivo habitualmente dejado al margen, pero siempre envidiado por los adultos. Porque, ¿quién no querría volver a ser joven? Aunque muchos dicen que en los tiempos que corren no es la mejor idea. La precariedad salarial, la vivienda por las nubes, o las tecnologías son tres focos vital importancia a los que se enfrentan los ciudadanos del mundo que tienen entre 18 y 30 años. Es el mundo que les ha tocado vivir.

Stéphane M. Grueso (Sevilla, 21 de marzo de 1973), cineasta, activista social y responsable de la estrategia educativa y de alfabetización mediática de la plataforma www.maldita.es, sabe mucho de los jóvenes. Casi, incluso, más que ellos mismos. Les comprende, empatiza con ellos y, si se descuida, hasta se convierte en uno.

- ¿Qué significa ser joven?

- Ser joven es ser lo que uno quiera. Es tener ilusión, energía, que te arda el cuerpo, enamorarte de una cosa cada fin de semana, reírte, llorar, querer cambiar el mundo...

- ¿Cómo un joven aprende a serlo en este momento social e histórico que le ha tocado?

- Los jóvenes de ahora son los mejores formados e informados, esa es la mayor ventaja. Tienen todo tipo de acceso a la información -teniendo en cuenta las circunstancias de cada uno-. Pero, por otro lado, se enfrentan a muchos riesgos, como el trabajo precario, la vivienda cara... Además tienen el problema de no ser tenidos en cuenta, por eso es importante dar un espacio a los jóvenes dentro de la vida pública, pues hasta ahora todo lo que hay en nuestro país ha sido decidido por señores blancos y de mediana edad. Se han olvidado de jóvenes, mayores y mujeres. Ellos nunca pintan nada... Creo que hay que derribar las puertas del castillo que están defendiendo esos señores, pues todos debemos decidir, no solo ellos.

- ¿Los jóvenes se fían de todo lo que se encuentran en internet?

- No es solo problema de los jóvenes, sino de todos. Hay que redefinir la relación con la información, volver a aprender, alfabetizarnos. Hasta ahora, con el periódico de papel o la radio, uno se fiaba de lo que le contaban y se lo tomaba como información veraz. Eso se ha perdido, estamos desorientados. A las plataformas usadas por jóvenes llegan fotos de piezas de periódicos sin un enlace, y se lo creen, sin saber ni la fuente. Por eso hay que estar en alerta y comprender que no todo lo que se recibe es cierto.

- ¿Cómo 'rescatar' a un adolescente 'perdido' en el mundo virtual?

- Es algo que suelen decir, que los jóvenes están perdidos en la tecnología. Pero yo soy muy crítico con ese concepto. La gente cuando usa sus dispositivos está leyendo cosas o viendo realidades. Nosotros usamos redes sociales que utilizan los jóvenes para poder llegar a ellos y aprender qué es lo que les interesa, pues tenemos que hablarles en su idioma. Más que rescatarlos, hay que ver qué está pasando e ir a donde están.

- ¿Qué hay de la ludopatía en los jóvenes?

- Es un movidón. Este mundo de la tecnología no solo lo usan personas con la intención de enseñar, sino también gente mala para sacar el dinero. Les da igual las circunstancias, la edad o las posibilidades económicas del individuo. A mí me parece un ataque a nuestra población y a nuestra juventud. De hecho, hay videojuegos que tienen un tipo de compra o recomensas que están basadas en esas prácticas y no son sanas. Quieren crear adicción y descapitalizarte a cambio de una diversión que está en tela de juicio que realmente exista.

- ¿Cuál es la esencia del bullying?

- Yo pienso que tiene mucho que ver con la pertenencia al grupo. Muchas veces les permite hacer cosas que otros hacen y estar con ellos. Ese grupo, creen, les protege, les admite. También está relacionado con la sociedad que creamos: machismo, racismo, desigualdad... 'Yo tengo un reloj y tú no', 'si para ser guay tengo que tirarle del pelo a una niña, pues lo hago', etc. La educación en la familia y en la escuela es esencial.

- ¿Cómo avanza la alimentación? ¿Comen de forma correcta los jóvenes? ¿Influyen los consejos que ven en las redes sociales?

- Hay una cosa muy chula que se está creando en las redes sociales con el tema alimenticio. Por ejemplo, Carlos Ríos, un tío que se ha inventado el concepto de 'Real Food', que consiste en no comer alimentos procesados, ha conseguido ya un millón de seguidores en Instagram y ha sacado una aplicación. Su perfil se ha convertido en un espacio al que se puede acudir para saber si comes sano, más allá de una dieta. Hay un problema con este tema, y es que la alimentación es cosa de clases. Comer bien es caro. Los pobres comen peor, pues no tienen la posibilidad de comprar productos sanos constantemente. Los colegios deberían darle más importancia a este aspecto, empezando por mejorar la comida que ofrecen.