Una gala de nervios y superación

Sandra Álvarez interpreta 'Para castañes, Tremañes'. / ARNALDO GARCÍA
Sandra Álvarez interpreta 'Para castañes, Tremañes'. / ARNALDO GARCÍA

El jurado lo tuvo difícil para elegir a los finalistas en una edición con «mucha cantera» | Veintiséis personas disputarán los próximos 3 y 4 de agosto la final del concurso de Canción Asturiana de El COMERCIO

COVADONGA RODRÍGUEZ GIJÓN.

«Este año vengo a superarme». Con esta motivación salió Sandra Álvarez al escenario, en la quinta gala del Concurso de la Canción Asturiana, que organiza EL COMERCIO, en colaboración con Divertia. La gijonesa, que empezó a cantar tonada gracias a un proyecto que realizó sobre música asturiana para su carrera de musicología, participó otra dos veces en el certamen. «En el primer año gané en la categoría de voces nuevas, pero el año pasado quedé última en la clasificación. Ahora quiero resarcirme», confesó a este periódico. Y lo consiguió porque sus interpretaciones de 'Para castañes, Tremañes', 'Anda y señálame un sitio' y 'Escureciome nel monte' le granjeó el paso a la gran final. «Me encanta cantar tonada, sobre todo en los chigres y sidrerías. Hay que luchar para que se canté fuera de los concursos», reivindicó en el 'backstage'.

En la gala participaron también otros jóvenes como Sergio Menéndez, gaitero y cantante, que realizó una magnífica actuación. En su repertorio las canciones 'A la mar vanse los río', 'Hay una línea trazada' -de las más populares en el concurso y también de las que más gusta al público que no dudo en corearla cuando el gijonés la defendió-, y 'Pasé el puerto de Payares'. «Es un gusto acompañarlo a la gaita porque afina y empasta muy bien. Se acompasa perfectamente con el instrumento», valoró el gaitero Alberto Fernández.

Los nervios estuvieron muy presentes durante toda la jornada y propiciaron algunos malos tragos, pero todos los concursantes supieron superarlos y hacer disfrutar a los espectadores. Fue el caso, por ejemplo de Aurora Platas, que en un momento de su primera canción «se quedó en blanco» y olvidó la letra. Platas tenía que haber actuado la tercera, pero tres ausencias la elevaron al principio de la lista, lo que provocó que saliera al escenario hecha un manojo de nervios. Por suerte en la segunda y tercera canción, la ujense se vino arriba y dio su mejor versión.

También salió muy intranquila a cantar Belén Arboleya, que obtuvo dos segundos puestos en ediciones anteriores. La de Lieres consiguió vencer a los nervios una vez en el escenario y defendió con gran acierto sus canciones frente al microfono.

Muy buena cantera

El jurado compuesto por María Luisa Díaz, Lolo Cabranes y Avelino F. Corte lo tuvo difícil para elegir a los finalistas en una edición con un «nivel similar al anterior». Tan reñida estuvo la cosa, que en la categoría de hombres y mujeres donde tendrían que haber pasado a la final ocho y siete personas respectivamente, lo hicieron nueve y ocho debido a un empate en la clasificación.

En la categoría de menores de 16 llegaron a la final los nueve participantes. «Algunos pequeños tienen más nivel que los grandes. Hay voces muy buenas y saben mucho de música», señaló Luisa Díaz. «Hay muy buena cantera». La final del concurso de Canción Asturiana se disputará los días 3 y 4 de agosto, a las 18.30 horas, en la plaza Mayor.