Gijón intenta recuperar la normalidad tras la tromba de agua que dejó cuantiosos daños y pérdidas millonarias

Estado en el que quedaron los laboratorios de la Escuela Politécnica. / DAMIÁN ARIENZA

En la Escuela Politécnica, solo el área de Teoría de la Señal cifra sus pérdidas en un millón de euros | El Jardín Botánico cierra la finca La Isla «por motivos de seguridad»

EUGENIA GARCÍAGijón

Una vez superada la tromba de agua, Gijón intenta poco a poco recuperar la normalidad. La limpieza de las zonas inundadas y el balance de daños mantienen atareados desde ayer por la mañana a los más afectados por los desbordamientos de ríos, entre los cuales se encuentran la Escuela Politécnica de Ingeniería, el Jardín Botánico o el Parque de Isabel la Católica.

La Escuela Politécnica de Ingeniería es posiblemente el equipamiento que más daños ha sufrido a causa de las fuertes lluvias. El edificio Polivalente amaneció anegado por completo y el agua causó importantes daños en laboratorios, aulas, cafetería y reprografía. Hoy el equipamiento aún seguía sin luz. El equipo de mantenimiento de la Universidad comenzaba este lunes un intenso trabajo de limpieza que aún no ha culminado. Esta mañana, peritos y responsables de departamentos accedieron al edificio para intentar evaluar unos daños que «costará mucho cuantificar, ya que no solo son directos sino que con la inundación, además de equipamientos varios, se han perdido años de trabajo y se paraliza la labor de investigación», asegura Fernando Heras, Catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciónes. Heras cifraba la pérdida de infraestructuras de su área en un millón de euros.

Los destrozos causados por las inundaciones del lunes han obligado al Jardín Botánico a restringir el acceso a la finca La Isla por motivos de seguridad. Si bien los daños ocasionados por la riada no han sido cuantiosos, según el gerente de Divertia, Jorge González-Palacios Ortea, «hasta que no baje el agua y se despejen y aseguren los caminos peatonales, el Botánico mantendrá el cierre de esta zona». El banco de germoplasma vegetal, que sufrió una inundación durante las fuertes tormentas de principio de año, se encuentra «a salvo de los efectos de las últimas lluvias», asegura González-Palacios. Como medida de prevención ante posibles eventualidades, tranquiliza, «ya habíamos sacado las semillas y están en un sitio totalmente seguro, preservadas en recipientes herméticos».

El Grupo e Isabel la Católica, prácticamente secos

Por otra parte, el parque de Isabel la Católica -que ayer era escenario de algunas de las imágenes más impactantes de las riadas- amanecía hoy prácticamente seco. El personal de limpieza de jardines se afanaba, desde las siete de la mañana de ayer, en devolver el parque a su estado original, antes de que los estanques desbordasen y llenasen los caminos de lodo y basa. «Lo principal es despejar el camino. Probamos con palas pero lo único realmente eficaz son los manguerazos de agua a presión», explicaba, manguera en mano, Óscar Pañeda.

Los socios que entraron esta mañana al Real Grupo de Cultura Covadonga se encontraron las instalaciones completamente secas. Como único vestigio de los anegamientos, quedaban un par de charcos las dos pistas de tenis que permanecían cerradas.