El Hospital de Jove renovará sus equipos de radioterapia e instalará un nuevo acelerador

Uno de los aceleradores de la unidad de radioterapia oncológica del Hospital de Jove. / LUIS SEVILLA
Uno de los aceleradores de la unidad de radioterapia oncológica del Hospital de Jove. / LUIS SEVILLA

El centro negocia la adquisición de un aparato que sustituya al que se instaló en 2006 cuando se inauguró la unidad oncológica en Gijón

LAURA FONSECA

El Hospital de Jove adquirirá un nuevo acelerador lineal para el tratamiento, mediante radioterapia, de enfermos de cáncer. El centro concertado pretende así renovar sus equipos de oncología y comenzará por sustituir el acelerador más antiguo, el instalado en 2006 cuando la unidad de radioterapia de Jove echó a andar en Gijón adscrita a la del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), hasta entonces la única en toda la región. Actualmente, la Fundación Hospital de Jove está negociando la compra de esta máquina, cuyo valor se acerca a los tres millones de euros. El gasto correrá a cargo del centro concertado, como ya ocurrió con los dos primeros equipos radioterápicos instalados entre 2006 y 2007, y que desde entonces llevan dando servicio a pacientes oncológicos de Gijón y de otras áreas sanitarias.

El Servicio de Salud del Principado (Sespa), como quedó estipulado en el acuerdo alcanzado hace ya trece años, asume la financiación de los tratamientos aplicados en Jove. En el convenio de actividad y financiación para 2019, el Sespa se comprometió a aportar 1.148.540 euros para tratar a 575 pacientes. De ellos, 410 enfermos en sesiones de tratamientos radical y 165, paliativo.

La renovación tecnológica de Jove se enmarca en un proyecto mucho más ambicioso del Sespa y que pasa por avanzar hacia una gestión más centralizada de los enfermos oncológicos en la región. Lo cierto es que la sanidad asturiana ha recibido un fuerte impulso de la mano de la Fundación Amancio Ortega, que con su aportación de 6,7 millones de euros ha permitido que el Principado renueve equipos e incorpore tecnología punta en el campo de la oncología. Precisamente, a lo largo de este año se prevé disponer de un cuarto acelerador en el HUCA, que será costeado con el dinero aportado por la fundación del empresario gallego. Costará 3,3 millones de euros y con su entrada en funcionamiento, el complejo hospitalario asturiano cumplirá con el objetivo que se planteó cuando proyectó el nuevo hospital: una unidad de radioterapia de cuatro aceleradores lineales.

Una vez ejecutada esta inversión, «todos los aparatos de radioterapia del HUCA contarán con arcoterapia volumétrica de intensidad modulada (VMAT), una técnica de tratamiento basada en la administración de la radiación de manera adaptada a la geometría de la lesión que consigue concentrar las dosis en las zonas de mayor actividad tumoral y, al mismo tiempo, protege de forma más eficiente los órganos próximos».

Menos radiación

Esta máquina podrá tratar a unos 450 enfermos más al año. La radioterapia de intensidad modulada (sin dolor) permite aplicar dosis más precisas de radiación al tumor, al mismo tiempo que reducir los daños colaterales a los tejidos cercanos.

Esta mejora se apreciará sobre todo en el abordaje de tumores de cabeza y cuello o los digestivos -así como para el tratamiento de cánceres de pulmón, ginecológicos y de próstata- y permitirá reducir significativamente el número de sesiones que recibe el paciente en los tratamientos convencionales. Además, acorta los tiempos de irradiación.

La renovación tecnológica que se proyecta en Jove va orientada a mejorar los tratamientos radioterápicos disponibles en el conjunto de Asturias. El proceso de compra aún no se ha cerrado, ya que Jove se encuentra negociando ofertas con diferentes empresas del sector. En todo caso, la pretensión de la Consejería de Sanidad es que el proceso de sustitución del acelerador viejo en Jove coincida con la puesta en marcha de la cuarta máquina del HUCA. Y es que durante varios meses, Jove se verá obligado a reducir la actividad en su unidad de radioterapia. La desintalación del equipo antiguo, unida a la calibración y entrada en funcionamiento del nuevo, podría requerir de, al menos, un plazo de seis meses.

En ese periodo, los pacientes que no puedan ser asumidos por Jove podrían ser derivados al HUCA, que incrementará su capacidad de tratamiento con la incorporación del cuarto acelerador.

49.000 sesiones al año

Asturias aplica en torno a 49.000 sesiones de radioterapia al año. La cifra recoge la actividad que se realiza en el HUCA y también en Jove. Además, entre 2010 y 2016 unas quinientas personas fueron derivadas a otros centros hospitalarios, la mayoría para someterse a tratamientos de radiocirugía.

Las ventajas de la incorporación del cuarto acelerador lineal del HUCA y del nuevo que se instalará a lo largo de este año en Jove son que permitirá reducir las demoras, ofrecer más tratamientos, disminuir las derivaciones a otras autonomías, incrementar el número de sesiones anuales y ofrecer un servicio más eficaz.