Un trabajo «digno y duradero»

José Luis Menéndez y Susana Nieto, cortando el cartón para la realización de los envases / DAMIÁN ARIENZA

La cooperativa Intgraf busca nuevos horizontes con un proyecto de setas ecológicas | El centro emplea a personas con discapacidad psíquica. «Es importante sentirse integrado y útil», afirma su coordinadora

CANDELA PICÓ GIJÓN.

'La nave verde' es el nuevo proyecto sobre la comercialización de setas ecológicas que «emociona e ilusiona» a los empleados de la cooperativa Intgraf. Y es que el centro especial de empleo integrado busca crear nuevos horizontes en los que ofrecer diferentes productos, todos ellos realizados exclusivamente por sus trabajadores, personas con algún tipo de discapacidad psíquica.

Especializado en la creación de envases, estuches y cajas de cartón, la cooperativa fue creada en 1996 por los propios trabajadores y familiares, que vieron de este proyecto social una manera en la que poder garantizar a estas personas con discapacidad un empleo «digno y duradero». Tal y como apuntó la directora del centro, Ana Sariego, «no se puede hablar de reinserción social sin contar con la reinserción laboral. Las personas con necesidades y discapacidades especiales tienen el mismo derecho a recibir los apoyos necesarios y del género que sean para lograr el máximo disfrute de los bienes sociales comunes de nuestro entorno cultural, entre los que el trabajo y los beneficios derivados del mismo son algunos de ellos, pero es importante saber que debemos huir de considerarlo como un trabajo especial».

La coordinadora del área comercial, Beatriz Fernández remarcó, por su parte, «la importancia de sentirse integrados y útiles». «El trabajar ordena la vida de estas personas. No solo nos interesa que tengan un empleo remunerado, lo que más nos preocupa es el desarrollo de la formación intelectual y humana. Los beneficios que se observan sobre sus capacidades sociales son increíbles, y para ello la independencia que les aporta el acudir diariamente a su puesto de trabajo es imprescindible». Dados de alta como autónomos y cotizando «como cualquier ciudadano», los empleados de Intgraf acuden diariamente a su jornada laboral de nueve de la mañana a dos de la tarde. «Es importante la creación de centros especializados en este tipo de empleos. Sin embargo, la escasa afluencia de ellos, provoca que muchas personas de diferentes puntos de la región tengan que desplazarse hasta aquí parea poder acudir a su puesto de trabajo. Este hecho, acentúa y pone de manifiesto la gran labor que aún queda por hacer tanto por parte de las instituciones, como de las empresas y sociedad para normalizar la vida de estas personas», afirmó Sariego.

Ana Belén Castellano, una de las trabajadoras de la cooperativa, destacó «la importancia de sentirse como una más gracias a su labor». «Desde que entre a trabajar en Intgraf hace veintidós años soy muy feliz. Lo que más me gusta en la vida es venir aquí y poder ayudar a realizar las cajas, envases e, incluso, cuidar la huerta de setas. Disfruto realizando cada una de las tareas».