Un juzgado anula el proceso con el que se eligió al nuevo conservador del Botánico

Álvaro Bueno optaba a la plaza de la que fue despedido en 2017 y recurrió el concurso. / ALEX PIÑA
Álvaro Bueno optaba a la plaza de la que fue despedido en 2017 y recurrió el concurso. / ALEX PIÑA

Tras el recurso de Álvaro Bueno, aprecia «vicios» en la valoración, la composición del tribunal y la relación entre el perfil y las tareas a desarrollar

I. VILLAR GIJÓN.

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Oviedo ha declarado nulo el proceso de selección seguido por la Universidad de Oviedo para cubrir la plaza de conservador de colecciones del Jardín Botánico Atlántico, en el que resultó elegido Carlos García-Verdugo. El fallo responde a un recurso presentado por Álvaro Bueno, quien ocupó el cargo desde la creación del jardín hasta su despido en 2017 y que ahora aspira a recuperarlo. La sentencia emitida por el magistrado-juez Jorge Punset da por buenos todos los motivos del recurso de Bueno, al apreciar en el procedimiento «vicios esenciales acumulados» que afectan tanto a la relación entre el perfil que buscó la Universidad y las tareas reales del puesto como al baremo de méritos y a la composición del tribunal de valoración.

La convocatoria aprobada en marzo de 2018 hacía referencia a una plaza de «investigación en biología de la conservación aplicada a jardines botánicos». Y si bien según la sentencia hay tareas «que pueden incluirse en la actividad de investigación», junto a ellas hay otras «que coinciden plenamente con la de 'horti curator', como son las de mantener un inventario actualizado, responder del asesoramiento en la difusión científica de las colecciones y elaborar el informe anual de actividades del equipo científico». El juez añade que el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Universidad indicaba que esta última debía contratar para el puesto «a un especialista en Botánica, con el título de doctor, con el perfil adecuado». Y concluye que al atribuir las tareas de conservador al elegido para una plaza de investigador «elude el citado convenio, amén de diluir el verdadero sentido de una contratación temporal para realizar un proyecto de investigación».

Baremo «desequilibrado»

«Estamos muy contentos con el nuevo conservador», afirma Jesús Martínez Salvador

En cuanto al baremo utilizado para valorar los méritos de los aspirantes, aprecia un «desequilibrio evidente» entre la importancia que se da al número de publicaciones científicas y la que se otorga a cuestiones como la experiencia, los proyectos de investigación y las estancias, «sin que se justifique la adecuación entre las tareas a desarrollar y el peso de esos méritos». En la misma línea, no ve que se razone por qué la experiencia en el extranjero puntuaba más que en España, ni por qué para ello las estancias debían ser superiores a un año. «Se aprecia una clara discriminación entre posibles aspirantes por razón del lugar en que han adquirido esa experiencia, sin ninguna razón objetiva que lo sustente».

En cuanto a la composición del tribunal, entiende «vulnerados los principios de especialización y profesionalidad» que se exigen para este tipo de procesos, al incluir entre sus miembros a un catedrático de ingeniería eléctrica «que no es especialista en Botánica». Además, no se designaron suplentes ni se cumplió la obligada paridad entre sexos, con la presencia de al menos una mujer en el tribunal.

El concejal Jesús Martínez Salvador, presidente de Divertia, recordó que este nombramiento corresponde a la Universidad «y no entramos a valorar quién debe ocupar la plaza». Sí apuntó que «estamos muy contentos con el nuevo conservador y hacemos un buen balance de la labor desarrollada».