Quince arrestados en una macrorredada contra el tráfico de drogas en bares de Gijón

Quince arrestados en una macrorredada contra el tráfico de drogas en bares de Gijón
Drogas, armas y útiles decomisados en los pisos y bares registrados. / E. C.

La Policía decomisó quince kilos de hachís, ketamina, cocaína, éxtasis, heroína y metanfetamina que guardaban en un piso alquilado en Schulz

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Una macrorredada contra el tráfico de drogas efectuada por la Policía Nacional ha permitido desmantelar uno de los mayores grupos criminales dedicado al narcotráfico en locales de ocio. Han sido detenidas quince personas y se han podido decomisar 15,5 kilos de hachís, dos litros y medio de ketamina líquida, 310 gramos de cocaína, 341 gramos de marihuana, 136 comprimidos de éxtasis, 67 gramos de metanfetamina y 25 gramos de heroína.

Uno de los momentos más delicados de la operación tuvo lugar durante un registro en un piso de la avenida Schulz que los delincuentes utilizaban para guardar la droga. Se atrincheraron en su interior impidiendo el paso de los agentes mientras tiraban la droga por el inodoro. Las pruebas de detección de sustancias estupefacientes permitieron determinar que parte de la droga se había ido por la canalización. La Policía tuvo que tirar la puerta abajo para conseguir acceder a la casa.

En los registros realizados en esa vivienda, en al menos otra más y en tres bares de La Calzada, Pumarín y El Llano, se intervinieron útiles de pesaje, adulteración y corte de droga, cafeína, prensas hidráulicas, 20.565 euros, una pistola de aire comprimido, dos armas simuladas, una pistola y un fusil de asalto inutilizado para disparar munición real.

Según explicaron desde la comisaría, «en el transcurso de la investigación se pudo determinar que la persona investigada, un hombre de nacionalidad marroquí, era el cabecilla de un grupo criminal dedicado a la distribución de un amplio elenco de sustancias que vendía tanto en sus bares como en otros locales de las zonas de ocio de la ciudad». Para aprovisionarse de la droga, supuestamente, se valía de un compatriota suyo, «quien contactaba con los proveedores nacionales y realizaba las tareas de transporte, almacenamiento y captación de vendedores». Estos últimos eran quienes se dedicaban a la venta al por menor.

Ocultaban la droga en los altillos de los muebles de la cocina, en el congelador y dentro de botes manipulados. «Aunque estaban huecos por dentro, simulaban estar perfectamente cerrados, por lo que pasaban desapercibidos ante cualquier control rutinario. Este peculiar escondite permitía realizar pases en los bares sin llamar la atención», señalan los investigadores.

El grupo de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Gijón, encargado de la investigación, ha formalizado ante la Delegación de Gobierno de Asturias la propuesta de cierre de los bares regentados por los miembros del grupo criminal.

Síguenos en: