El móvil, adicción o herramienta en los centros educativos

Alumnos del IES Piles, el primer seleccionado para la final. / L. S.
Alumnos del IES Piles, el primer seleccionado para la final. / L. S.

Alumnos de los IES Montevil, Piles, Roces y Calderón disputarán la final de la Liga de Debate el día 15 en el Teatro Jovellanos

MARLA NIETO GIJÓN.

Ante un jurado compuesto por cinco expertos del mundo de la comunicación y la educación, los alumnos de primero de bachillerato de los IES Fernández Vallín, Montevil, Roces, Calderón de la Barca y Piles defendieron ayer a favor y en contra, durante la semifinal de la Liga de Debate que tuvo lugar en la Escuela de Comercio, un tema actual: el uso de los teléfonos móviles en los centros educativos. Ese mismo asunto será el motivo de disputa para los últimos cuatro centros mencionados en la final, que será el próximo día 15 en el Teatro Jovellanos.

La valoración por parte de los periodistas José Luis Argüelles y María de Álvaro así como la del técnico de programas del Departamento de Juventud de Ayuntamiento, Marcos Juez Tárano; la de la profesora jubilada del IES Mata Jove Marian Rodríguez y la de la orientadora del IES Padre Feijoo Yolanda Piedra recaía, sobre todo, «en la calidad de las preguntas y respuestas». Los alumnos debían mostrar versatilidad a la hora de posicionarse y el IES Vallín fue el único, en la semifinal, que tuvo la oportunidad de hablar desde ambos puntos de vista. Tal vez el resto pueda hacerlo en la final.

El jurado aseguró que todos los participantes «tienen un gran nivel en cuanto a oratoria» y que «fue realmente complicado dejar a un equipo fuera».

Los equipos que debieron posicionarse a favor del uso de los teléfonos móviles en los centros educativos estuvieron de acuerdo en que «se puede utilizar como herramienta de aprendizaje si se les da un buen uso». Destacaron no obstante la necesidad de «crear responsabilidades para utilizar los móviles con un objetivo didáctico», pues, dijeron, «en el futuro vamos a utilizarlos incluso para trabajar». También consideraron su uso «una forma de motivar a los alumnos y una solución para no cargar con tantos libros». Los institutos que defendieron esta postura fueron el Calderón de la Barca, el Vallín y el Montevil.

«Una distracción»

Algunos de los argumentos en contra del uso de estos dispositivos en los colegios e institutos fueron, entre otros, el hecho de que «supone una distracción para los alumnos ya que en cuanto suena una notificación la clase entera deja de atender e incluso el profesor interrumpe la explicación de la materia». Desde el punto de vista de los centros alineados en la idea de los aspectos negativos de los móviles, constataron que «crean problemas de salud como adicción, dolores de cuello, pérdida de la concentración, además de otros relacionados con la comunicación».

También, dijeron, «generan desigualdad social, ya que algunos alumnos no pueden tener un dispositivo». Esta postura la defendieron los IES Roces, Piles y, de nuevo, Fernández Vallín. El instituto que más puntuación recibió del jurado fue el Piles, con 53 puntos, seguido de cerca por el Montevil, con 52. Tercero quedó el Roces, con 37 y, por último, el Calderón de la Barca, con 23.