El nuevo edificio administrativo de Poniente iniciará su actividad en marzo

El nuevo edificio administrativo de Poniente iniciará su actividad en marzo
PALOMA UCHA

La oficina del Ente Tributario estrenará la rehabilitación de los antiguos juzgados, que albergará a finales de mes a 152 personas

Marcos Moro
MARCOS MOROGijón

El traslado y puesta en marcha de los primeros servicios que albergará el nuevo edificio administrativo del Gobierno del Principado en Gijón se realizará durante la semana inicial de marzo. Está previsto que la oficina del ente tributario, cuya mudanza se llevará a cabo el día 1, esté operativa el 4, por lo que será la primera en atender a la ciudadanía.

Así lo ha manifestado este sábado la consejera de Hacienda y Sector Público, Dolores Carcedo, durante la visita que ha realizado al inmueble, cuyas obras de rehabilitación han supuesto una inversión de 3.391.482 euros.

Carcedo ha indicado que la consejería prevé que el edificio esté en pleno funcionamiento y con todos sus servicios operativos a finales del próximo mes.

La consejera estuvo acompañada por la alcadesa de Gijón, Carmen Moriyón, el portavoz del equipo de gobierno, Fernando Couto, la edil de hacienda, Ana Braña, y el portavoz de Xixón Sí Puede, Mario Suárez del Fueyo, entre otros representantes municipales. Moriyón alabó la «magnífica rehabilitación» realizada en el edificio y destacó que «esto es lo que quieren ver los ciudadanos: entendimiento entre adminisraciones»

El principal objetivo de la rehabilitación ha sido reconvertir el inmueble de los antiguos juzgados de Poniente en un moderno edificio que albergue las distintas oficinas que el Principado tenía diseminadas por la ciudad. De este modo se garantiza una mayor comodidad, tanto para los usuarios como para los trabajadores, y un edificio más abierto, seguro y energéticamente eficiente, para lo que se ha contado con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).

«Se estima un ahorro anual de 80.000 euros en energía eléctrica y una reducción en 270 toneladas al año en emisiones de CO2 respecto al antiguo edificio», ha destacado Carcedo.

Hasta siete consejerías contarán con servicios en el edificio, donde trabajarán a diario 152 personas y por el que pasarán anualmente unos 130.000 usuarios. Para la consejera, «es una oportunidad también para esta zona de la ciudad y para revitalizar este entorno urbano».

La planta baja albergará el Servicio de Atención al Ciudadano (SAC), el registro de la consejería de Educación, y sendas partes de la Oficina de Empleo número 1 y del ente tributario.

La primera planta está reservada al completo para el resto de la Oficina de Empleo, mientras que en la segunda se instalará el ente tributario. La oficina comarcal de Desarrollo Rural y la de Vivienda, junto con la Unidad de Salud Pública del área sanitaria V compartirán el tercer piso.

En la cuarta planta se ubicarán la Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación (UMAC) y el equipo territorial del área V de Servicios Sociales. El edificio también cuenta con un ático, que funcionará como espacio polivalente y un sótano, que hará el servicio de archivo y almacén.

Claves de la intervención arquitectónica

La reforma del nuevo equipamiento ha aprovechado para mejorar sustancialmente la eficiencia energética del edificio con una mejora del aislamiento de las fachadas incorporando unas instalaciones de alta eficiencia capaces de ahorrar un consumo de energía significativo, evitando producir y expulsar a la atmósfera más de 40 toneladas de CO2 al año.

Una de las operaciones más significativas realizadas en el proyecto realizado en el estudio de Jovino Martinez Sierra, ha sido la sectorización del edifico para dar cumplimiento a la normativa de protección en caso de incendio. Para ello, se dividió el atrio interior que tenía seis plantas de altura en dos espacios superpuestos de tres plantas cada uno. Unos prismas con unos huecos incrustados en este nuevo forjado sirven para llevar la luz natural desde el lucernario situado en la cubierta a las plantas inferiores. Mediante este singular mecanismo, unido a los grandes ventanales de las fachadas se consigue un edificio muy luminoso que ahorra también energía eléctrica para el alumbrado.

El atrio central, concebido como el corazón espacial del edificio, está diseñado por unos planos blancos quebrados donde se van reflejando los distintos matices de luces que introducen gran dinamismo al interior. El resultado es «un sorprendente espacio luminoso, alegre y dinámico que conecta los espacios de oficinas con unas impresionantes vistas sobre el mar Cantábrico o hacia el sur hacia el solarón», según explica Martínez Sierra.

Los espacios de las diferentes plantas son todos distintos a medida que se asciende por el interior del edificio, con visiones cruzadas a través del atrio y grandes espacios de oficinas de planta abierta sin tabiques, con despachos con vistas al mar.

El diseño ha tenido en cuenta la flexibilidad para posibles cambios futuros en la tabiqueria interior, incorporando suelos técnicos de baldosas intercambiables para poder cambiar la posición de los puestos de trabajo. Las divisiones interiores se realizan con mamparas de vidrio, permitiendo la transparencia entre las distintas zonas de oficinas y despachos.

El edificio tiene una planta sótano destinada a archivos y una planta ático con una sala de usos múltiples con una superficie construida total de 6.500 metros cuadrados. Un equipamiento singular que revitalizará la zona de Poniente y que estará muy pronto al servicio de los gijoneses.