Las fiestas de Nochevieja dejan 8 toneladas de basura en las calles de Gijón

La plaza Mayor, repleta de basura al terminar la fiesta. /
La plaza Mayor, repleta de basura al terminar la fiesta.

El dispositivo de Emulsa, con 63 operarios, se centró en limpiar los restos de las celebraciones en la plaza Mayor y El Bibio

P. SUÁREZ GIJÓN.

La nota discordante de la noche la puso, un año más, la enorme cantidad de residuos que quedaron tirados en la plaza Mayor y las principales calles del centro de la ciudad.

Más de cinco toneladas de basura fueron las recogidas por los trabajadores de Emulsa, que había organizado para la ocasión un dispositivo especial formado por 63 operarios que se esmeraron en las labores de barrido y posterior limpieza de las calles con agua a presión.

En la plaza del Ayuntamiento, centro neurálgico de la gran fiesta de fin de año, un equipo formado por 20 trabajadores, un oficial a los mandos de un camión y un vehículo eléctrico, trabajaron sin parar desde las siete de la mañana. A la hora y media de haber comenzado, la zona lucía mucho más reconocible y apenas quedaban ya rastros de bolsas, botellas y cotillones. «Recogimos 1.450 kilos de vidrio y 3.870 de envases», informaron desde la empresa pública, para quienes estas fechas suponen en muchas ocasiones un auténtico quebradero de cabeza.

Dos toneladas en El Bibio

El centro de la ciudad no fue la única zona de Gijón que sufrió las consecuencias de la fiesta de Fin de Año. Los alrededores de la plaza de toros de El Bibio, que albergó una de las fiestas privadas con mayor aforo juvenil, también terminaron completamente inundados de bolsas y todo tipo de envases. En este punto, los empleados de Emulsa contabilizaron 2.589 kilos de residuos que, tal y como ocurrió con la plaza Mayor, fueron recogidos con la mayor brevedad posible.

Pese a que las cantidades son ligeramente inferiores a las de otros años, siguen siendo muchas toneladas de residuos las que podrían evitarse con el simple gesto de que cada asistente a la fiesta se comprometiese a tirar sus propios envases en los contenedores cercanos.

Mientras la ciudadanía se conciencia de que hay que respetar más el entorno, desde Emulsa ya preparan el próximo dispositivo, el del 6 de enero, cuando otros 72 trabajadores volverán a esforzarse porque Gijón continúe luciendo su mejor aspecto.