Los 30 paneles de la guerra, en el «exilio» desde hace ocho años y a la espera de destino

Un operario mueve uno de los paneles de la guerra en la nave de Piti, con parte de los restantes al fondo. / L. S.
Un operario mueve uno de los paneles de la guerra en la nave de Piti, con parte de los restantes al fondo. / L. S.

Iban a ser colocados en calles y plazas de la ciudad, pero el cambio de gobierno municipal los llevó a un almacén por «innecesarios»

A. P. GIJÓN.

Llevan ocho años almacenados y en espera de un destino. Costaron al Ayuntamiento de Gijón más de 20.000 euros y pretendían «difundir aspectos ocultados por cuarenta años de dictadura». Al final, los treinta paneles vinculados a diferentes episodios de la guerra civil y cuyo destino inicial eran las calles de la ciudad, terminaron sus días en un «exilio» obligatorio en las naves de Piti, almacenes municipales donde terminan no pocas iniciativas municipales en desuso al cabo de los años. En este caso, incluso sin estrenar.

La historia de estos paneles se remonta al año 2011, cuando Jesús Montes Estrada 'Churruca', portavoz de IU en el Ayuntamiento de Gijón y responsable de la parcela de Memoria Histórica, llevó adelante este proyecto, muy poco antes de que Foro se hiciera con las riendas del Ayuntamiento. Los textos eran de Manuel Antonio Huerta Nuño y la intención del por entonces edil era colocarlos en treinta puntos de Gijón, desde el cerro de Santa Catalina hasta San Pedro, la plaza Mayor, la plaza del Carmen, la calle Corrida, Begoña y las plazas de San Miguel y del Instituto, entre otras. El cambio político al frente del Consistorio acabó con aquellas pretensiones. El primer obstáculo fue que no se había presupuestado dinero para la colocación en las calles, pero también se argumentó que algunos de los lugares elegidos ni siquiera eran de titularidad pública.

En realidad, los partidos de centro-derecha en el Ayuntamiento consideraron innecesaria la iniciativa y tampoco la izquierda se mostró especialmente beligerante a ese respecto. Además, el apartado de Memoria Histórica desapareció del organigrama municipal y todo ello conllevó que los carteles, de considerable tamaño, acabaran sus días, al menos hasta la fecha, en los almacenes municipales, a la espera de mejor destino. Ahora, la Asociación Lázaro Cárdenas, muy vinculada a 'Churruca' trata de «resucitar» el proyecto y colocar los carteles en las calles y asegura que iniciará movilizaciones con ese propósito.

Pero, ¿qué se describe en esa treintena de paneles? En general, diferentes episodios de la guerra civil en Gijón. En el panel 7, por ejemplo, se habla del «Urbanismo revolucionario» y muestra la iglesia de San Pedro en ruinas, en 1936, o la iglesia de San José derrumbándose, del 29 al 31 de agosto de ese mismo año. Su destino sería el Campo Valdés, y al lado de la iglesia de San José se ubicaría otro rememorando las primeras semanas de la guerra en las que el templo fue utilizado como «cárcel provisional», como se cita en el texto explicativo.

Son dos ejemplos de esta colección de paneles celosamente guardados que nacieron al calor de un gobierno socialista al frente del Ayuntamiento de Gijón y que pasaron, sin ser estrenados, al más absoluto de los olvidos sin ser «sembrados» por toda la ciudad.