La Policía decomisa el material de iDental como responsabilidad patrimonial

La Policía Nacional durante el registro de ayer en la clínica iDental, en la avenida de los Campones, en Tremañes. / DAMIÁN ARIENZA

«Van a pagar las deudas a los acreedores y a los empleados y para los clientes perjudicados no nos va a quedar nada ya», lamentan los usuarios

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

La Policía Nacional volvió ayer a registrar la clínica clausurada de iDental en Tremañes. Si el pasado 3 de agosto la Audiencia Nacional -que centraliza las miles de denuncias en todo el país- ordenaba a los agentes que se ocupasen de todos los expedientes de los clientes perjudicados, ayer el juez José de la Mata dio traslado a la Comisaría para que regresasen a la nave de la avenida de los Campones con el objetivo de requisar todos los equipos informáticos y el material sanitario.

El decomiso del instrumental médico pretende garantizar en parte la responsabilidad patrimonial por parte de la empresa y poder hacer frente a las indemnizaciones de los aproximadamente 400.000 afectados que hay en toda España, 700 de ellos en Asturias. «Van a pagar las deudas a los acreedores, luego a los empleados y no quedará nada para todos los usuarios a los que nos han destrozado la vida», lamentaba una de las perjudicadas.

La acción policial fue simultánea, en 23 clínicas de todo el país. Los efectivos de la Brigada de Delitos Informáticos y Económicos de la Comisaría de Gijón inspeccionaron durante cuatro horas las instalaciones, cerradas al público sin previo aviso el pasado mes de junio. Una vez concluido el registro, se llevaron ordenadores, discos duros y material informático. Todo ello será remitido a la Audiencia Nacional. La 'operación Apolonia' avanza pese al ingente volumen de trabajo al que se enfrentan los investigadores, que afrontan la que ya se considera una de las mayores estafas de las últimas décadas.

La clínica, denominada 'low cost', se dedicaba a prestar servicios odontológicos y buscaba la captación de clientes entre personas con bajos o nulos ingresos. Ofrecía un sistema de financiación de tratamientos a través de entidades financieras que supuestamente sufragaba la totalidad del tratamiento. Fáciles cuotas mensuales que la mayoría tuvo que seguir pagando pese al cierre de iDental y, por tanto, la suspensión de los tratamientos médicos. «Se aprovecharon de los escasos recursos de la gente, que es todavía más sangrante porque la mayoría somos personas que no tenemos dinero para costearnos ahora un nuevo tratamiento», aseguran los afectados gijoneses.

La Policía Nacional y la Audiencia Nacional no solo investigan la supuesta estafa a los usuarios, también la mala praxis que podrían haber sufrido. «Fuimos atendidos por personal no cualificado, se empleaba material de baja calidad y los tratamientos no eran finalizados, dejando los procesos odontológicos incompletos», explican. Desde la Consejería de Salud del Principado cifraron en tres millones de euros el coste que supondría asumir la atención de los perjudicados por la clínica de iDental en Gijón, la única existente en Asturias.

El procedimiento judicial guarda similitudes con la trama creada por otra cadena de clínicas, Vitaldent, cuya cúpula directiva fue detenida por «eludir impuestos y blanquear dinero». Esa investigación continúa en la Audiencia Nacional y su fundador permaneció en prisión provisional más de un año. La de iDental aún está en sus inicios.

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