La Policía investiga la violación de una mujer que hacía deporte en el parque fluvial de Gijón

Parque fluvial, donde según la denuncia ocurrieron los hechos a primera hora de la mañana de ayer. / PURIFICACIÓN CITOULA
Parque fluvial, donde según la denuncia ocurrieron los hechos a primera hora de la mañana de ayer. / PURIFICACIÓN CITOULA

La víctima, de 40 años, había salido a correr a las siete de la mañana cuando fue abordada por un hombre que la sacó del camino y la forzó

CHELO TUYA / OLAYA SUÁREZGIJÓN.

La Policía Nacional investiga una nueva agresión sexual denunciada ayer mismo y que se suma a la cometida en Contrueces la madrugada del domingo. La víctima más reciente, nacida en 1979, relató en la Comisaría haber sufrido una violación consumada en el entorno del parque fluvial pasadas las 7 de la mañana. Se encuentra desde ayer recibiendo terapia urgente tras activarse los protocolos estipulados para las víctimas de agresiones sexuales.

Al parecer, no se habrían aún registrado detenciones. El caso se encuentra en manos de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), el mismo grupo que tramita las diligencias por el episodio sufrido el fin de semana por una joven de 25 años en la carretera del Obispo, por el que la Policía Local arrestó un hombre de 34 años.

Según relató la denunciante, había salido a practicar deporte sola a primera hora de la mañana cuando de forma sorpresiva fue atacada por un hombre que la sacó fuera del camino y la forzó para mantener relaciones sexuales completas. Aportó una descripción del agresor con la que ya trabaja la Policía.

Esta es la segunda denuncia interpuesta por un ataque sexual en Gijón en menos de dos días. En el caso del ocurrido en Contrueces, los investigadores tratan ahora de determinar si el mismo individuo pudiera ser el autor de otros dos episodios similares ocurridos en diciembre de 2017 y la primavera de 2018 en el mismo entorno: la carretera del Obispo y la carretera Carbonera. Por ello, ayer las dos víctimas fueron llamadas a la Comisaría con el objetivo de participar en sendas ruedas de reconocimiento con el sospechoso.

De forma paralela a los trabajos por las agresiones sexuales, la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional ha abierto un expediente al ciudadano, procedente de Latinoamérica, que se encuentra en situación irregular en España. Está previsto que a lo largo de la mañana de hoy pase a disposición del juzgado que realiza las funciones de guardia. Está aún por concretar si se le imputan los dos ataques anteriores.

Su arresto tuvo lugar pasadas las seis de la madrugada del domingo, cuando la chica denunció haber sido víctima de la agresión sexual. Cuando regresaba a casa sola caminando, un hombre se le abalanzó por detrás, la tiró al suelo y le practicó tocamientos. Ella logró zafarse y alertar a las fuerzas de seguridad. Los agentes de la Policía Local que se personaron en el lugar para asistir a la víctima lograron localizar al sospechoso en las inmediaciones gracias a la descripción facilitada por la víctima. La joven fue atendida en el Hospital de Cabueñes, presentaba lesiones en la cara y en el cuello. Cuando ocurrieron los hechos la calle estaba casi desierta.

Mariti Pereira, presidenta del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato (Cavasym) expresó su sospecha de que esa agresión sexual esté relacionada «con los dos casos abiertos desde hace más de un año en esa misma zona». Respecto a este caso, Mariti Pereira considera que «podemos estar ante un depredador».

En su opinión, el lapso de tiempo entre las agresiones no significa que no correspondan al mismo individuo, «sino a que, quizás, asaltó a otras mujeres que lograron zafarse y no quisieron denunciar. Se quedaron con el susto en el cuerpo, pero decidieron no acudir a Comisaría».

Ayuda psicológica

Las dos víctimas anteriores han recibido tratamiento en Cavasym, entidad que ofrece asistencia legal y psicológica a todas las víctimas de violencia sexual de Asturias. Desde Gijón, abogadas y psicólogas tratan a las mujeres de toda la región «hasta que concluye el proceso legal y, también, se sienten recuperadas y acaban la terapia». Un proceso, el psicológico, que ya abandonó una de las víctimas con caso abierto. La otra continúa a tratamiento. Ninguna de las dos tiene en marcha ninguna acción legal «porque no se ha encontrado al agresor», explicó Pereira. «En uno de los casos, hubo un sospechoso, pero quedó en libertad sin cargos».

Por Cavasym pasaron el año pasado 123 mujeres, de edades comprendidas entre los cuatro y los 55 años. Pereira ha venido reiterando su alerta por el incremento de las agresiones sexuales en Asturias, situación que fue confirmada por la fiscal superior de Asturias, Esther Fernández, en su reciente presentación de la memoria de actividad de su departamento. Dijo que no es que haya más denuncias, sino que «hay más casos». De acuerdo a sus datos, el número de denuncias por delitos sexuales no ha hecho más que crecer en Asturias en los últimos años. La cifra de 2018 es un 61% superior a la de un año antes y un 42% más que en 2016.