Acuerdo de mínimos del G-20 para no herir a Trump

Cena de los representantes del G-20. /Kevin Lamarque (Reuters)
Cena de los representantes del G-20. / Kevin Lamarque (Reuters)

El grupo se pliega al presidente de EE UU y añade un artículo al acuerdo sobre cambio climático para tener la firma del magnate

MACELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Con un documento final sin mucho contenido pero que conformó a todos culminó este sábado en Buenos Aires la XIII Cumbre del G-20 que había comenzado el viernes 30. Al menos sobre el papel, los países firmantes del acuerdo -titulado 'Construyendo consenso para un desarrollo justo y sostenible'- evitaron tomar partido en la disputa entre Washington y Pekín sobre proteccionismo o libre comercio internacional, encontraron una fórmula para incluir las diferencias con EE UU en respecto al cambio climático y abordaron otros puntos como corrupción, terrorismo, educación, igualdad de género y seguridad alimentaria. Entre los principales logros, los países más poderosos del mundo coincidieron en la necesidad de reformar la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ratificaron su compromiso con el cambio climático, con la única excepción de Estados Unidos que se resistía a suscribir ese punto. No obstante, la disidencia se incluyó en un artículo más del texto para evitar así que se repitiese el portazo del presidente Trump en el G-20 celebrado el años pasado en Hamburgo.

Tras varias jornadas de discusión sin tregua, los encargados de redactar el documento consiguieron un texto de seis páginas, una extensión superior a las expectativas. A la llegada de los líderes de los países industrializados, de las potencias emergentes y de los países invitados como España, Países Bajos y Chile, los acuerdos parecían imposibles y la cumbre amenazaba con terminar sin un documento tal y como ocurrió recientemente en el Foro de Cooperación de Asia Pacífico. El principal obstáculo para el acuerdo se dirime entre Estados Unidos y China, cuyos mandatarios se reunieron anoche una vez finalizado el G-20.

Para salvar las diferencias, el texto evita pronunciarse en contra del proteccionismo -que es la política que impulsa Trump para defender su mercado de las exportaciones chinas- como era tradición en reuniones del G-20. Respecto del multilateralismo, los firmantes eludieron su defensa férrea y tomaron la tangente al propiciar la reforma de la OMC, una propuesta en la que todos coincidieron. Ni el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ni la canciller alemana, Ángela Merkel, ni el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, lograron convencer a Trump de un documento más favorable a la apertura del comercio. Aún así, al cierre de la cumbre Macron destacó como un éxito de la reunión la propuesta de «modernización de la OMC», una iniciativa que consideró «absolutamente imprescindible para mejorar el multilateralismo».

Devolver favores

El presidente argentino, Mauricio Macri, anfitrión del encuentro, dio más detalles sobre este punto. Explicó que la idea es contar con mecanismos más simples de resolución de conflictos. Respecto a los acuerdos sobre el cambio climático, Macron destacó el hecho de que «19 miembros hayan apoyado el Acuerdo de París» y celebró que «no haya habido retroceso en esa materia, que era el temor de muchos». El párrafo 20 -hay 31- señala que «los signatarios del Acuerdo de París, que también se han unido al Plan de Acción de Hamburgo, reafirmaron que el pacto es irreversible y se comprometen a su plena aplicación». La urgencia de este punto estaba marcada por el inicio mañana de la Cumbre de la ONU sobre Clima en Katowice, Polonia.

La falta de acuerdo en este tema hubiera sido un golpe más para la conferencia de la ONU, que ya sufrió con la negativa del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de albergar la próxima reunión internacional. La fórmula encontrada para zanjar el desacuerdo de Estados Unidos fue la incorporación de un artículo -exclusivo- a continuación del compromiso respaldado por los 19 restantes. «EE UU reitera su decisión de retirarse del Acuerdo de París y afirma su fuerte compromiso con el crecimiento económico y el acceso a la energía y seguridad utilizando todas las fuentes disponibles al tiempo que se protege el medio ambiente». Así quedó el artículo 21, redactado para convencer a la Administración Trump pese a que resulta contradictorio con el resto del documento.

Todo el mundo esperaba la rueda de prensa del presidente estadounidense al cierre de la cumbre, pero una vez más el magnate dejó con la palabra en la boca a los periodistas. La canceló «por respeto a la familia Bush y al expresidente George H. W. Bush», según explicó por Twitter. Tampoco fue posible el encuentro con su par ruso, Vladimir Putin, con quien estaba previsto que se reuniera. El Gobierno local tuvo un papel clave para evitar el fracaso de la cumbre que pudo terminar sin un documento. Para el presidente argentino, la celebración exitosa de la cumbre era una forma de devolver el favor a los países desarrollados por el préstamo millonario concedido por el FMI.

 

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