La imagen de la NASA de los incendios en la Amazonia que sobrecoge al mundo

La Amazonía y las claves de un paraíso medioambiental en llamas
Imagen del incendio en la Amazonia captado por la Nasa. / Reuters

La imagen, plagada de puntos rojos que reflejan cada uno de los focos activos en el momento, muestra una preocupante estampa de esta zona de América Latina de importante valor ambiental para todo el planeta

MARTA ALONSO RON y EUROPA PRESSGijón

La selva del Amazonas, conocida popularmente como el pulmón del planeta, arde sin control desde el pasado 9 de agosto. Con más de 40.000 focos activos que se extienden en su mayoría por Brasil, Perú y Bolivia, la situación preocupa especialmente por el valor ambiental de una zona en la que, se calcula, se produce 20% del oxígino de todo el planeta. Mientras el presidente de Brasil Jair Bolsonaro echa gasolina a otro fuego, el del debate público acusando a las ONG de estar detrás de la quema, la preocupación social se acentuaba más por las evidencias que salen a la luz que por las especulaciones. Se trata de las imágenes emitidas desde la página web del satélite Fire Information for Resource Management System (FIRMS) de la NASA, especializado en incendios.

En el mapa mundial ofrecido por este satélite se representa, mediante puntos rojos, las zonas por las que se extienden las llamas y que reflejan claramente cómo el fuego afecta a buena parte de América Latina. En realidad, cada uno de los puntos representa un foco de fuego y no un área de afectada, lo que al hacer un acercamiento sobre la imagen la situación impacta menos sin que ello reste importancia la gravedad de la situación que sobrecoge el resto del mundo.

40.000 focos de fuego permanecen activos en la selva del Amazonas. / AGENCIAS

Debate glogal

Diversos artistas de la música y el cine han reaccionado ya en redes sociales por este suceso con el hashtag #PrayForAmazonas ('Reza por el Amazonas') reclamando además una mayor concienciación medioambiental para evitar este tipo de destastres naturales.

Por ejemplo, el cantante Alejandro Sanz ha lamentado que «la realidad esté superando a la ficción» y ha alertado de que «a este paso la humanidad será culpable de su extinción». La banda catalana Love of Lesbian ha aludido a la letra de una de sus canciones de 2012--'Se zamparon todo el Amazonas, les dejaron solo una rotonda. Te da igual, no es occidental'-- para hablar de la «tristeza de que se haga real».

Por su parte, Carlos Vives ha lamentado cómo la cultura occidental «siempre ha despreciado y subestimado» a sus «hermanos mayores». «He aquí los frutos, quienes somos los atrasados?», ha criticado. El grupo colombiano Aterciopelados ha instado a «pensar» en la Amazonia y en «todos sus habitantes, animales, vegetales y humanos».

Maná se ha mostrado beligerante con el Gobierno de Bolsonaro instado a «todos los ciudadanos del mundo a unirse para exigir cuidado y respeto» a la selva amazónica. «La guerra no está perdida, solo algunas batallas: la guerra podemos ganarla», ha añadido.

Mientras, Bunbury ha recordado que la selva amazónica «proporciona el 20% del oxígeno del mundo y es el hogar de hasta el 30% de todas las especies», y aún con eso ha criticado que haya estado en llamas durante tres semanas «sin cobertura mediática».

Asimismo, los cantantes latinos Ricky Martin, Camila Cabello y J.Balvin han pedido a las autoridades brasileñas que incrementen su acción para combatir los incendios y, a los medios de comunicación, que difundan mas los devastadores incendios que desde hace tres semanas están arrasando el conocido como «el pulmón de la Tierra».

El actor Dani Rovira ha ironizado para asegurar que el planeta Tierra «va a pegar una hostia» a la humanidad «que no se va a acordar de ella ni las cucarachas». En Estados Unidos, uno de los principales defensores del medioambiente, Leonardo DiCaprio, ha subido a su Instagram una imagen del incendio con un texto que apunta al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, como principal responsable de la «aceleración de la deforestación».

Los grupos ecologistas la actitud de Bolsonaro

Greenpeace y WWF lamentan que las políticas, actuaciones y declaraciones del presidente de Bolsonaro, alimentan la impunidad en los incendios que están devastando la selva y que en su mayoría están provocados con la intención de ganar terreno para la ganadería y, sobre todo, para el cultivo de productos para la alimentación animal.

El responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto, ha señalado que en estas fechas la selva arde todos los años y esto contribuye a la deforestación que se está acelerando en las regiones tropicales y subtropicales. «Quieren despejar la selva. Este es un proceso continuo cada año en la época de las 'queimadas' para plantar soja, aceite de palma o caucho y que está llevando la tasa de deforestación a una situación problemática», ha manifestado.

Soto ha lamentado también las prioridades y los mensajes del Ejecutivo de Bolsonaro que «da la idea» de que el desarrollo de Brasil pasa por deforestar el Amazonas, favorecer la agroindustria, criminalizar a las ONG y no proteger los derechos y el espacio de los pueblos indígenas.

Entre las actuaciones, que tanto Soto como el director de conservación de WWF, Enrique Segovia, afean al gobierno brasileño en sus primeros ocho meses, destacan el hecho de que ante los datos del Instituto de Investigación Espacial de Brasil (INPE) -que ha contabilizado más de 72.000 fuegos en lo que va de año, un 85% más que en 2018- la decisión de Bolsonaro ha sido destituir al director de esta agencia oficial.

Además, lamentan las declaraciones del presidente brasileño que este miércoles acusó a las ONG ambientales de quemar el Amazonas como venganza por no recibir fondos gubernamentales y su decisión de retirar el Fondo Mundial para el Amazonas, dedicado, precisamente a preservar la selva y evitar los incendios en ella y que recibe importantes aportaciones de países europeos.

Vista aérea de la selva del Amazonas cerca de la zona de Humaita, en Brasil.
Vista aérea de la selva del Amazonas cerca de la zona de Humaita, en Brasil. / REUTERES

«Además de un incendio forestal con miles de focos ardiendo, este es un incendio político ante el que Bolsonaro ha reaccionado de la peor manera», opina Soto, que agradece que durante la negociación del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur se pusiera como condición a Brasil que no puede abandonar el Acuerdo del Clima de París, siguiendo la estela de su homólogo estadounidense Donald Trump.

En todo caso, Soto precisa que el hecho de que arda la Amazonía y desaparezcan extensiones inmensas de superficie forestal afecta a todo el planeta. Así, comenta que esto lleva a un «círculo vicioso»: a más deforestación, más gases de efecto invernadero y más calentamiento global y, a su vez, más cambios en el suelo y en el régimen de precipitaciones».

En ese contexto, recuerda que bosques y océanos son los grandes reguladores del clima planetario y que este año hay «muy malas señales» como el deshielo en Groenlandia, los incendios en la Taiga Siberiana, la temperaturas del Atlántico, 2 grados más alta de lo normal, o los 32 grados centígrados de este verano en Alaska. De ese modo, vaticina que aunque la emergencia climática no explica los incendios, sí explica por qué son tan virulentos y por qué en España se prolonga el verano, la temporada de incendios y aumentan las olas de calor.

Las claves para entender el valor ambiental de la Amazonia

Aunque todavía no está claro el origen de este este incendio, lo cierto es que en el último año los fuegos en esta zona se han incrementado un 85% provocando un grave daño medioambiental a una zona de especial valor mundial. Sus reservas de agua, la producción de oxígeno, su extensión planetaria y las pobleciones que residen en su interior son algunas de las claves para entender la importancia de conservar la selva del Amazonas.

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