'El jorobado de Notre Dame', la obra maestra de Victor Hugo que salvó la catedral

El actor mexicano Anthony Quinn interpreta a Quasimodo en la versión cinematográfica de 1956 de 'Nuestra Señora de París'./R.C.
El actor mexicano Anthony Quinn interpreta a Quasimodo en la versión cinematográfica de 1956 de 'Nuestra Señora de París'. / R.C.

En el prólogo de su libro, el autor francés se quejaba de cómo se trataban «desde hace ya doscientos años estas maravillosas iglesias medievales»

COLPISA/AFPParís

La catedral de Notre Dame de París, arrasada por un gran incendio este lunes, también es conocida en el mundo entero gracias a 'Nuestra Señora de París' (popularmente conocida como 'El jorobado de Notre Dame'), novela del escritor francés Victor Hugo adaptada numerosas veces al cine -en especial por los estudios Disney- o transformada en comedia musical.

El libro ya es número uno de ventas en la plataforma de Amazon Francia tras el incendio.

Fue precisamente en 1831 y para salvar el monumento del ostracimo al que estaba condenado y por la degradación que sufría, cuando el escritor -indignado- comenzó en a escribir esta obra.

En el capítulo titulado 'Nuestra Señora', Victor Hugo escribió: «Todavía hoy la iglesia de Nuestra Señora de París continúa siendo un sublime y majestuoso monumento». Pero, añadió, «por majestuoso que se haya conservado con el tiempo no puede uno por menos que indignarse ante las degradaciones y mutilaciones de todo tipo que los hombres y el paso de los años han infligido a este venerable monumento, sin el menor respeto hacia Carlomagno que colocó su primera piedra, ni aún hacia Felipe Augusto que colocó la última».

En el prólogo de su libro, Victor Hugo se quejaba de cómo se trataban «desde hace ya doscientos años estas maravillosas iglesias medievales». «Las mutilaciones le vienen de todas partes, tanto desde dentro como de fuera», lamentaba. «Quizás la iglesia misma desaparezca pronto de la faz de la tierra», profetizaba el escritor.

Estado «inadmisible»

La publicación de la obra llamó la atención general sobre el estado «inadmisible» del monumento. La opinión pública se movilizó y provocó que las autoridades pusieran en marcha un concurso en el que participaron varios arquitectos, incluidos Lassus y Viollet-le-Duc, cuyo proyecto de rehabilitación del monumento fue aceptado en 1844.

Pero el objetivo definitivo de Victor Hugo no se consiguió hasta julio de 1845, cuando se votó una ley para restaurar la catedral.

Esmeralda, Quasimodo y Frollo

De ese modo, el genial escritor salvó Notre Dame. Desde la aparición de su obra, el mundo entero imagina que la catedral está habitada por los fantasmas de Esmeralda, el jorobado Quasimodo o Frollo.

Fotograma de la película de Disney 'El Jorobado de Notre Dame' (arriba); Representación teatral de la obra (izq.) y Gina Lollobrigida interpretó a Esmeralda en la versión cinematográfica de 1956. / Agencias

En la nota redactada por el novelista con motivo de la publicación de la edición definitiva de su obra (1832), recordaba que su libro era un grito contra «la decadencia actual de la arquitectura y sobre la muerte».

«'El jorobado de Notre Dame' quizás haya abierto realmente algunas perspectivas sobre el arte de la Edad Media, sobre este arte maravilloso hasta el momento desconocido por unos, y lo que es todavía peor, mal apreciado por otros», escribió.

«Pero el autor se encuentra muy lejos de considerar finalizada la tarea que se impuso de forma voluntaria», continuaba el escritor. «Ya ha abogado en más de una ocasión en favor de la causa de nuestra vieja arquitectura, ya ha denunciado en voz alta muchas profanaciones, muchas demoliciones, muchas irreverencias. Y seguirá haciéndolo».

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