Una veintena de bomberos salvaron la Catedral de Notre Dame

Una veintena de bomberos salvaron la Catedral de Notre Dame

Las autoridades francesas mantienen la hipótesis de que el fuego tuvo un origen accidental

PAULA ROSASCorresponsal. París

A medida que avanzan los trabajos para enfriar la estructura de la catedral de Notre Dame del peor incendio que ha sufrido en sus más de 850 años de historia, se van conociendo los detalles del titánico esfuerzo realizado para salvar una de las grandes joyas de la civilización europea y mundial. La clave estuvo en los 20 bomberos que se «jugaron sus vidas» y entraron en el interior del templo para apagar las llamas. Todo, en un lapso de «un cuarto de hora o media hora», según ha declarado el secretario de Estado francés de Interior, Laurent Nuñez. Ese fue el tiempo que tardaron en subir a las torres y evitar su derrumbe. Solo un miembro del cuerpo, así como dos policías, sufrieron heridas leves.

La prioridad ahora mismo es determinar, no solo el alcance de los daños sino, sobre todo, en qué estado se encuentra la estructura del edificio que, según el ministro de Cultura Franck Riester, ha podido salvarse, al igual que sus dos icónicas torres, aunque la situación sigue siendo «muy precaria».

Las autoridades francesas priorizan la hipótesis de un origen accidental del incendio que devastó durante horas la catedral Notre Dame de París y los investigadores han comenzado ya a interrogar a los testigos.

«Nada por ahora va en la línea de un acto voluntario», destacó en declaraciones a la prensa el fiscal de París, Rémi Heitz, que es el responsable de la investigación.

Heitz explicó que los expertos tendrán que hacer constataciones en el lugar de los hechos, pero que no las podrán efectuar hasta que no entren en el edificio, algo que por el momento «no es posible porque no es estable».

Según su relato, hubo una primera alerta a las 18.20 horas pero la constatación del fuego llegó 23 minutos más tarde en el envigado. Entre tanto, se había procedido a la evacuación de la basílica.

El incendio que destruyó gran parte de la catedral Notre Dame de París está totalmente «apagado», anunció este martes, poco antes de las 10 de la mañana el portavoz de los bomberos. «Todo el fuego está apagado. Entramos en la fase del peritaje», dijo Gabriel Plus, el portavoz de la brigada de bomberos de París en declaraciones a la prensa delante de la catedral.

El «violento» fuego se «propagó muy rápidamente por el conjunto del techo» en unos «1.000 metros cuadrados», agregó. «La tarea de los bomberos de París hasta esta mañana era la de preservar los dos campanarios, Norte y Sur, para asegurarse de que las torres no fuesen afectadas. Es el caso», subrayó Gabriel Plus.

El portavoz de los bomberos igualmente celebró la «preservación de los dos campanarios, de las dos torres y de las obras ». Hasta el momento se trata de vigilar las estructuras, su movimiento y de «apagar los focos residuales», explicó.

Además indicó que «una parte de la bóveda se había derrumbado en la nave central» y que 100 bomberos «están aún movilizados y lo estarán todo el día».

Estructura «salvada»

A primera hora de esta mañana, el secretario de Estado de Interior del Gobierno francés, Laurent Nuñez, dio por «salvada» la estructura del templo gracias a los esfuerzos de los bomberos, que han logrado limitar los daños causados por el grave incendio que ha devastado toda la cubierta del edificio. «El fuego ha disminuido en intensidad, por lo que podemos pensar que la estructura de Notre Dame está salvada, en especial el campanario norte», ha afirmado Nuñez.

La Fiscalía de París ha informado de que se ha abierto una investigación al respecto por «destrucción involuntaria» y que ésta correrá a cargo de la Dirección General de la Policía Judicial. La posibilidad de que el incendio se produjera de forma accidental «llama la atención de los investigadores», que intentarán discernir las causas de la tragedia, han señalado fuentes cercanas

El fuego en esta joya del arte gótico ha arrasado su tejado y provocado el desplome de su singular aguja. Según los bomberos, el incendio, de carácter accidental, estaría potencialmente ligado a los trabajos de restauración del tejado del templo, el monumento histórico más visitado de Europa. Los daños son de valor incalculable y casi con seguridad, irreparables.

Donación de 300 millones

El grupo empresarial Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH) y la sociedad de inversión Artemis, propiedad de la familia Pinault, han anunciado que van a destinar en total 300 millones de euros para las labores de reconstrucción de la catedral de Notre Dame en París, tras el grave incendio registrado el lunes y que este martes se ha dado por extinguido.

«La familia Arnault y el grupo LVMH, solidarios con esta tragedia nacional, se movilizan por Notre Dame. Harán una donación de una suma global de 200 millones de euros al fondo dedicado a la reconstrucción de esta obra arquitectónica, que es parte de la historia de Francia», ha explicado el grupo empresarial propiedad de Bernard Arnault, en un comunicado publicado en su cuenta de la red social Twitter. Por su parte, la sociedad de inversión Artemis, propiedad de la familia Pinault, ha avanzado, en un comunicado remitido a la agencia de noticias AFP, que desbloqueará 100 millones de euros para la reconstrucción del templo gótico parisino.

El fuego se inició a las 18,50 horas, cuando los viandantes eran sorprendidos por una espesa columna de humo que se elevaba del tejado y que podía verse desde prácticamente todos los puntos de la capital francesa. El incendio se extendió rápidamente por todo el tejado y provocó que la aguja, de 93 metros, obra maestra de Viollet-le-Duc, se desplomara a causa de las llamas. El portavoz de la catedral confirmaba a primera hora de la noche que el fuego se había extendido por toda la carpintería de la iglesia. «Todo está ardiendo. Toda la carpintería, que data del siglo XIX en un lado y del XIII en otro. No va a quedar nada», lamentó André Finot.

El tejado de la catedral y su aguja eran objeto de una restauración, y estaban completamente cubiertos por un gigantesco andamio donde, al parecer, pudo producirse el incendio.

Una muchedumbre de vecinos y turistas, completamente desolados, se arremolinaban en la plaza del Ayuntamiento de París y en el puente de Saint Michel para ver cómo la catedral, uno de los símbolos de París más queridos, iba siendo consumida por las llamas. Silencio sobrecogedor y lágrimas, que se convirtieron en gritos al ver cómo la aguja del siglo XIII caía sobre el tejado. Las cenizas del templo y algunas pequeñas brasas caían sobre los curiosos, hasta que las fuerzas de seguridad fueron ampliando el perímetro de seguridad que finalmente se extendió a toda la isla de la Cité, donde se encuentra la catedral.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, que tenía previsto dar un discurso solemne sobre las medidas que ha decidido poner en marcha para hacer frente a la crisis de los chalecos amarillos, anuló su alocución y se desplazó, acompañado de su esposa, hasta los alrededores de la catedral para seguir de cerca las labores de extinción del incendio. «Notre Dame de París es presa de las llamas. Emoción de toda la nación. Un pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, me entristece ver arder esta parte de nosotros», lamentó el presidente en Twitter.

Macron proclamó que su intención es «reconstruir Notre Dame todos juntos» y alabó la labor realizada por los bomberos. «Lo peor se ha evitado, aunque la batalla todavía no se ha ganado totalmente. Las próximas horas serán difíciles, pero gracias a su coraje (de los bomberos) la fachada y las dos torres principales no se han caído», dijo Macron en una declaración a la prensa.

El presidente recordó en primer lugar a los servicios de extinción de incendios, al afirmar que «más de 500 de ellos se baten desde hace horas y siguen ahí. Lo hacen con un coraje extremo y gran profesionalidad». Tras agradecer también a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y al conjunto de servicios del Estado, Macron proclamó de forma solemne que Notre Dame será reconstruida «entre todos juntos».

«A partir de este momento ponemos en marcha una suscripción nacional y más allá de las fronteras de Francia. Y haremos un llamamiento a los mayores talentos», anunció. El presidente subrayó junto a la catedral que, para los franceses, «Notre Dame es nuestra historia, nuestra literatura... Es el epicentro de nuestras vidas, el patrón de donde parten nuestras distancias».

«Una misión particular se ha puesto en marcha para intentar salvar todas las obras de arte que se puedan», ha afirmado Emmanuel Grégoire, primer adjunto a la alcaldesa de París. Los destrozos son, según Grégoire, «colosales» y la prioridad es asegurar todos los alrededores de la catedral para proteger a los turistas y vecinos de los posibles derrumbes, ha dicho a la cadena de televisión BFM. Una sala de crisis se ha instalado en el Ayuntamiento y la fiscalía de París ha abierto una investigación para conocer las causas del incendio, que por el momento no parece haber provocado heridos, según el viceministro de Interior, Laurent Nunez, que también se desplazó al lugar. Según el arquitecto encargado de las obras de restauración, en el momento del incendio ningún obrero se encontraba en el andamio o en el tejado de la catedral. Unos 400 bomberos han luchado durante casi 12 horas contra las llamas.

Solidaridad mundial

La conmoción por el terrible incendio en la catedral de París se ha hecho extensible al resto de Europa y el mundo. La canciller alemana Angela Merkel ha afirmado que la catedral constituye un «símbolo de Francia» y de «nuestra cultura europea». «Estas horribles imágenes de Notre Dame en fuego duelen. Notre Dame es un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea. Nuestros pensamientos están con los amigos franceses», ha tuiteado el portavoz de la canciller, Steffen Seibert.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha sumado a la oleada de reacciones. «Una triste noticia para nuestra historia y nuestro patrimonio cultural universal», ha señalado el presidente en un mensaje en su cuenta personal de Twitter. Sánchez ha señalado que Notre Dame es «una de las catedrales más bellas del mundo».

Desde el otro lado del Atlántico, Donald Trump instó a actuar rápido e incluso sugirió la posibilidad de emplear aviones cisterna para sofocar las llamas. «Tan terrible ver el inmenso incendio en la catedral de Notre Dame en París. A lo mejor, se podrían emplear aviones cisterna para apagarlo ¡Hay que actuar rápido!», ha escrito el mandatario estadounidense en un mensaje en su cuenta personal de Twitter.

Por su parte, la primera dama estadounidense, Melania Trump, también ha hecho referencia a las llamas en el templo parisino a través de la misma red social: «Mi corazón se parte por la gente de París tras ver el fuego en la catedral de Notre Dame. Rezando por la seguridad de todo el mundo», ha apuntado.

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