El marido de la policía asturiana asesinada en Bélgica: «Es muy complicado vivir la ausencia de Lucile»

Soraya Belkacemi y Lucile García (derecha), las dos agentes asesinadas. /E. C.
Soraya Belkacemi y Lucile García (derecha), las dos agentes asesinadas. / E. C.

Patrick Hagelstein habla por primera vez tras el atentado para SalamPlan.com para recordar a una «mujer extraordinaria» que nunca olvidó sus raíces asturianas

Isabel Gómez
ISABEL GÓMEZOVIEDO

«Es muy complicado vivir la ausencia de Lucile. Se me hace difícil darme cuenta de que no volverá nunca más». Patrick Hagelstein, el marido de Lucile García, la policía asturiana asesinada el 29 de mayo en Bélgica, ha roto su silencio un mes después del atentado en el medio SalamPlan.com, un proyecto periodístico contra el odio en Europa. En su entrevista, firmada por María Torrens, recuerda a una «mujer extraordinaria» dedicada al ayudar a los demás que nunca olvidó sus raíces asturianas.

Hagelstein cuenta que Lucile era hija emigrantes de Castrillón que «encontraron un empleo mejor en la región de Lieja, en el sector del acero». Allí creció su mujer, a quien «le encantaba volver a España de vez en cuando, especialmente a Asturias». Y es que, como publicó EL COMERCIO al día siguiente del atentado, la agente «guardaba muy buenos recuerdos de Asturias por los veranos de infancia con sus primos». De hecho, Lucile «había comenzado los trámites para conservar la doble nacionalidad», cuenta su marido.

Patrick Hagelstein.
Patrick Hagelstein. / Cedida por SalamPlan.com

A lo largo de la extensa entrevista concedida a SalamPlan.com, el también agente de policía habla del día del atentado (habló con ella por teléfono apenas diez minutos antes del ataque), de las políticas migratorias y penitenciarias de Bélgica (Benjamin Herman salió de la cárcel el día antes de atentar contra la vida de Lucile y la de su compañera Soraya Belkacemi) y de la muerte del terrorista, abatido por las fuerzas de seguridad. Hagelstein afirma no sentir rencor por la familia del terrorista, pero dice no lamentar que fuera abatido por sus compañeros del cuerpo policial, una unidad que porta armas de fuego desde hace poco tiempo, gracias a la movilización, entre otros, de la agente asturiana.

En un momento en el que toda Europa debate sobre su futura política migratoria, Hagelstein reflexiona sobre la convivencia de las culturas y las religiones y afirma que «hace falta trabajar para que las diferentes religiones puedan convivir pacíficamente, tanto en Bélgica como en el extranjero».

Lucile García, con su primo Casimiro en una de sus visitas a Asturias.
Lucile García, con su primo Casimiro en una de sus visitas a Asturias. / E. C.

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