Sturgeon reaviva el fantasma del referéndum por la independencia de Escocia

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon./REUTERS
La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. / REUTERS

A tres días de la conferencia de su partido, la líder escocesa presenta un plan para una segunda consulta antes de mayo de 2021

IÑIGO GURRUCHAGALondres

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha anunciado en el Parlamento de Edimburgo su intención de convocar un referéndum sobre la independencia antes de mayo de 2021, cuando deben celebrarse nuevas elecciones autonómicas. El anuncio de la líder del Partido Nacional Escocés(SNP) fue acompañado de un llamamiento a la oposición para acordar la petición de más transferencias.

Sturgeon quiere la aprobación al final del año de la ley marco para la celebración de la nueva consulta y que, al término de su tramitación, el Parlamento solicite al Gobierno de Londres la transferencia temporal del poder de convocar un nuevo referéndum. Theresa May rechazó la posibilidad de ese traspaso tras un anuncio similar de la líder escocesa, en marzo de 2017.

La ministra principal ha enmarcado ese camino en el contexto del 'Brexit', cuyo desenlace le parece «impredecible». La opción de la permanencia ganó en Escocia-62% frente a 38%- en el referéndum europeo de 2016 y Sturgeon señala peligros «existenciales» para la economía regional, por la merma en el comercio con la UE, la menor inversión extranjera y la reducción en el número de inmigrantes.

La imposición de políticas económicas, de la marcha de la UE y de las posteriores decisiones en la negociación, recortes de los poderes autonómicos y otros riesgos en el horizonte habrían confirmando a Sturgeon que la «autonomía es totalmente inadecuada», porque el sistema solo permite un diálogo fructífero con Westminster cuando «estamos de acuerdo con la mayoría».

Aunque su afán declarado es la independencia, la líder del SNP ha invitado a los partidos de la oposición a un diálogo constitucional para obtener el «máximo consenso» sobre qué transferencias adicionales requeriría Escocia. Los conservadores no creen que hagan falta y los laboristas señalan algunas áreas, como la política de empleo. También se creará una asamblea ciudadana para debatir estas cuestiones.

Senda cegada

Los líderes de la oposición en Edimburgo replicaron a Sturgeon con el mismo argumento: la única justificación de su anuncio es que el SNP celebra su congreso en tres días. Un sector del partido cree que el Gobierno debe convocar la consulta y el Partido Verde, que apoya al Ejecutivo y la independencia, quiere que avance hacia el cumplimiento de su compromiso electoral.

Sturgeon ha manifestado con frecuencia que el referéndum debe darse cuando haya claridad en el deseo de independencia de la población. El celebrado en 2014 se saldó con la victoria del 'no' (55,3% - 44,7%). En la serie de sondeos contabilizados por 'whatscotlandthinks.org', solo en dos de los publicados desde julio de 2016 el 'sí' iba por delante; el último en abril de 2017.

Sturgeon cree que la negativa de Londres a la celebración del referéndum sería insostenible. Si los conservadores estuvieran en el Gobierno en 2020, una nueva consulta en Escocia sería sin embargo autodestructiva. Si los laboristas hubieran llegado al poder, sería por aumentar sus escaños en Escocia en unas generales; y tendrían quizás ganas de recortar el poder del SNP en Edimburgo en las autonómicas de 2021.