Venezuela admite la necesidad de pedir a Rusia una nueva reestructuración de su deuda

Nicolás Maduro. /Reuters
Nicolás Maduro. / Reuters

Putin ha conseguido condiciones especiales para la expansión en Venezuela de la petrolera estatal rusa Rosneft

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

Rusia, país que viene apostando fuerte desde hace tiempo en favor del régimen de Nicolás Maduro, refinanció en noviembre de 2017 la deuda contraída por Venezuela en condiciones muy ventajosas. Moscú aceptó reestructurar 3.150 millones de dólares (unos 2.700 millones de euros) con pago de cantidades mínimas por parte de Caracas hasta 2.026.

Pero ni aún así un Maduro acorralado por las sanciones y la quiebra de su economía parece estar en disposición de hacer frente al compromiso adquirido con el presidente Vladímir Putin. El embajador venezolano ante la sede de la ONU en Ginebra, Jorge Valero, sugirió este viernes que su país se propone seguir recurriendo a Rusia para poder reestructurar su deuda externa.

Ha hablado incluso de la posibilidad de efectuar los pagos en rublos, no en dólares como se estipuló en su momento. En declaraciones difundidas por la agencia rusa Sputnik, Valero afirmó: «Siempre tenemos el apoyo solidario de Rusia».

A finales de enero, el viceministro ruso de Finanzas, Serguéi Storchak, reconoció que «es probable que Venezuela tenga problemas para efectuar el servicio de la deuda» con Rusia. Storchak hizo tal anuncio apenas unas semanas después de que Maduro visitara Moscú, en diciembre de 2018. Fue entonces cuando el presidente venezolano y Putin acordaron «un nuevo calendario con dos pagos anuales». El viceministro de Finanzas reveló que esos abonos se producen «en marzo y septiembre de cada año» y aseguró que, hasta ese momento, no había habido retrasos.

La economía venezolana, dependiente completamente del petróleo, lleva años sumida en una aguda crisis que han dejado a los ciudadanos sin productos básicos, como comida y medicamentos, y con una inflación de más de un millón por ciento, según el FMI. A cambio de su ayuda financiera, que quizá no le sea devuelta nunca, Rusia ha conseguido condiciones especiales para la expansión en Venezuela de la petrolera estatal rusa Rosneft, que opera ya en diversos proyectos con un volumen de extracción anual estimada en 9 millones de toneladas de crudo.