Lotería de Navidad: pequeñas alegrías que saben a gloria en toda Asturias

Félix Antonio Martín Lozano, propietario de la administración de lotería de Turón que vendió el tercero. / JUAN CARLOS ROMÁN

El tercer premio dejó en Turón, Villaviciosa y Gijón 350.000 euros | Avilés vendió diez décimos de un quinto y en Gijón y en Cangas del Narcea, cayeron dos de uno de los cuartos

REDACCIÓNGIJÓN.

Poquito a poco, despacito que decía la canción, Asturias fue arañando su dosis, escasa pero sabrosa, de suerte. No es que fuera gran cosa, pero algo es algo. Entre el pellizquín del tercero, la alegría de un cuarto y el orbayu de euros de los quintos por aquí y por allá fue pasando un sorteo que empezó flojo y acabó caliente. Porque cuando parecía que la suerte era esquiva, salió el Gordo y a Asturias le salpicó la suerte con once décimos premiados en Gijón, Oviedo y Villamayor, en Piloña. Esos 4,4 millones supieron a gloria bendita, pero es que después, y cuando el sorteo ya casi expiraba, llegó un tercer premio que también tuvo algo de gustillo para los asturianos. Siete décimos del 04211 cayeron en Turón, Gijón y Villaviciosa. Un bonito fin de fiesta para acompañar una mañana nada proclive a la lluvia de millones por estos lares.

Fue perezoso y remolón el tercero. Apenas pasaban dos minutos de la una y veinte de la tarde cuando los niños de San Ildefonso extrajeron la bola con el número 04211, que le correspondió el premio de 500.000 euros al billete. O lo que es lo mismo, 50.000 euros por décimo. En Gijón y en Villaviciosa se vendieron sendos décimos, es decir, 100.000 euros de premios entre los dos, y en Turón dejó una buena alegría, 250.000 euros, lo que corresponde a los cinco décimos que despachó un establecimiento ubicado en el número 14 de la calle de La Salle de esta localidad mierense. Félix Martín, propietario del establecimiento, no disimulaba su alegría: «Estoy muy satisfecho de haber entregado el premio, ha sido una sorpresa», acertaba a decir nada más conocer la noticia. Descartaba ya que los cinco boletos que vendió los haya adquirido una única persona, por lo que está convencido de que el premio está muy repartido.

También se dejó ver por Gijón este tercer premio. En concreto por el estanco y despacho de loterías del número 37 de la avenida de Salvador Allende, en el barrio de Roces. Este establecimiento emitió vía terminal un boleto con el número 04211, al que le corresponden 50.000 euros. No es la primera vez que este estanco da un premio en el sorteo extraordinario de Navidad. Como recuerda María Corrales, empleada, ya en 2016 despachó dos décimos del quinto premio. No muy lejos de Gijón, en Villaviciosa, también dejó un 'pellizquín' este tercer premio del sorteo extraordinario. Fue en un establecimiento de la calle de Cervantes. Y tampoco era la primera vez que por allí se pasaba la buena suerte. Javier Suárez, su propietario, recuerda que el año pasado repartió un quinto y en 2014 vendió el segundo premio. En esta ocasión le tocó vender un solo décimo del tardío tercero.

Claro que hubo alguna que otra alegría más por estas tierras. Una de las mayores llegó a Avilés, donde se vendieron diez décimos de un quinto premio, el que dio el 18596, en la administración número 1 de la plaza de España. O sea, 60.000 euros en premios. Belén Panizo, en la ventanilla por la mañana, contaba que habían repartido en 2002 un segundo premio y en 2009 y 2012, sendos quintos. Pero no hubo celebración en la Villa del Adelantado, seguían trabajando e ignoraban quiénes habían sido los afortunados.

También dos décimos de uno de los cuartos, el 67774, dieron un buen subidón en Cangas del Narcea y en Gijón. En la plaza de Mario Gómez de la localidad occidental y en la administración gijonesa de Alcampo se vendió el papel premiado. 20.000 euros se llevarán los afortunados propietarios de cada uno de los décimos. «Ay, parez que se marea uno, estamos encantados, fíjate que me dijo un cliente 'tantos sietes no lo quiero' y va y toca», afirmaba María Dolores Yáñez, la lotera canguesa.

Los quintos fueron los más generosos. Dejaron el primer premio asturiano a las diez de la mañana. Tomó rumbo a Cangas del Narcea con el 29031, del que se vendió un décimo también en la plaza de Mario Gómez. El último quinto que salió a escena en el Teatro Real de Madrid, el 02308, dejaba dos pellizcos en Oviedo y uno en Gijón. Se da la circunstancia de que precisamente este mismo jueves la administración gijonesa de la carretera del Obispo que vendió un décimo de este número dio un premio de más de 600.000 euros con una bonoloto. Ayer, al conocerse que de nuevo había repartido un poquito de suerte, la cola para era larga. Los clientes, mientras se jugaba aún la fortuna del Gordo, tentaban ya a la suerte del Niño y del resto de sorteos y juegos.

En Oviedo, en las administraciones de lotería de El Gallo de Oro, en la calle Teodoro López Cuesta 1, y en El Estanco de la Suerte, en la calle Jovellanos 8, se vendieron dos décimos de ese mismo número. En esta última administración, el décimo agraciado se despachó en máquina. Conocido como 'décimo azul', por el color del billete, repartió 6.000 euros. «Es difícil saber a quién le tocó porque además nosotros vendemos muchos números», explicó Julio Alberto Acebal, propietario de la administración. El otro décimo agraciado con el 02308 se vendió en El Gallo de Oro, la administración del barrio de El Cristo. También fue a través de máquina e igualmente repartió 6.000 euros.