Fallece a los 73 años Marcelo Conrado, fundador de Casa Conrado y La Goleta

Marcelo Conrado./JESÚS DÍAZ
Marcelo Conrado. / JESÚS DÍAZ

El funeral se celebrará mañana a la una del mediodía en el pueblo que le vio nacer, Santullano, en Tineo

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

La hostelería ovetense acaba de perder a «uno de sus baluartes y pilares». Marcelo Conrado, el que fuera propietario de Casa Conrado y La Goleta, falleció anoche a los 73 años víctima de un cáncer de pulmón, según explicó su hijo, Javier Antón.

Marcelo Conrado deja un vacío dentro de la hostelería ovetense, asturiana y española, como así aseguró José Luis Álvarez Almeida, presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Asturias. «Ha sido un referente de la mejor hostelería de España», valoró. Almeida destacó la personalidad de Conrado del que dijo «por la fuerza que desbordaba era capaz de desarrollar cualquier actividad».

El estado de salud de Marcelo Conrado se resintió en 2011 tras sufrir un ictus. Se recuperó pero abandonó la hostelería cediendo el testigo a sus hijos, Javier y Laura. Hace un mes y medio le diagnosticaron un cáncer de pulmón «muy agresivo» que hizo que en las últimas semanas tuviese que ser ingresado en una residencia del centro de Oviedo debido a los graves problemas de movilidad que padecía como consecuencia de la enfermedad.

La pasión por la hostelería de Marcelo Conrado la heredó de su padre Conrado Antón. Todo partiendo de una tradición más que centenaria, la que inauguró en La Habana, el abuelo de Conrado, José Antón, con el restaurante La Alhambra. José se casó en la isla con Florida. Treinta años después, el hijo de ambos, Conrado, volvió a los fogones y a los orígenes. Se casó con Jesusa Pertierra y, de vuelta en Tineo, abrieron El Recreo, casa de comidas y tienda. Y de ahí a Madrid a cocinar pescados en 0Pexeiro, y, de vuelta a Oviedo, con el Auto-bar.

Inquietos, el matrimonio abrió en 1958 en Medina de Rioseco, en Asturias, donde Jesusa amplió a la caza y el asado sus habilidades culinarias. Seis años de lechazos y perdices, trajeron a la familia de vuelta a la capital.

Estuvieron diez años en el Cervantes, junto a El Vasco, en los que elevaron la culinaria ovetense, lo que les permitió subir otro peldaño y abrir, en 1975, Casa Conrado, para convertirlo en el corazón culinario de la ciudad. Allí tuvo tertulia Emilio Alarcos, entre muchos. También pasaron los galardonados con el Premio Príncipe de Asturias, artistas y poetas como Úrculo, José Hierro, Ángel González, Woody Allen, Paulino Vicente, Mingote...

La crisis no pasó por alto y tanto La Goleta como Casa Conrado tuvieron que cerrar aunque ambos restaurantes han vuelto a abrir al público, con distintos propietarios pero con la misma esencia, la que imprimió Marcelo Conrado. Su funeral se celebrará mañana a la una del mediodía en el pueblo que le vio nacer, Santullano, en Tineo.