«Las fiestas de San Mateo tienen que ser de los hosteleros», exige el presidente de Otea

García Quintana, Álvarez Almeida y el alcalde, Alfredo Canteli, al inicio de la reunión. / PIÑA
García Quintana, Álvarez Almeida y el alcalde, Alfredo Canteli, al inicio de la reunión. / PIÑA

José Luis Álvarez Almeida apunta a la extinción de los chiringuitos políticos y sugiere recuperar Gastromateo

JUAN CARLOS ABADOVIEDO

. El presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida afirmó ayer tras su primera toma de contacto con el nuevo equipo de gobierno que «las fiestas de San Mateo tienen que ser de los hosteleros. Así lo pedimos y así lo exigimos». Tajante, el responsable de la patronal de la hostelería asturiana añadió que «ya estuvo bien que los chiringuitos políticos sigan vendiendo en las fiestas lo que los hosteleros tenemos que vender», en alusión a las dos casetas mateínas vinculadas al PSOE y el Partido Comunista, La Guinda y El Rincón Cubano, adscritas, respectivamente, a la Asociación Cultural Vetusta y a la Fundación Isidoro Acevedo. En cuanto al resto de asociaciones que instalan chiringuitos, nada que objetar para Almeida que conminó, de nuevo, a que «este equipo de gobierno tiene que cambiar el modelo de las fiestas», tendiendo la mano del sector para ayudar con «Gastromateo o el formato que quieran».

En realidad, el verbo «exigir» sonó al mandato anterior porque en la comparecencia junto con el concejal de Hostelería, Alfredo García Quintana, la sintonía entre el nuevo gobierno y los hosteleros es total y absoluta. Es más, el presidente de Otea aprovechó, tras entrevistarse con Alfredo Canteli y su equipo para ajustar las cuentas por si quedaba alguna por cobrar: «Es la primera vez en cuatro años que venimos a una reunión al Ayuntamiento con el alcalde de la que salimos esperanzados».

De San Mateo, poco más. García Quintana explicó que la concejala de Festejos, Covadonga Díaz y la Fundación Municipal de Cultura se afanan en superar «circunstancias muy negativas» para trabajar por lograr «las mejores fiestas posibles».

La reunión, en cambio, dio para tocar bastantes más palos. «Tenemos que intentar tener ordenanzas más actuales», afirmó el propio Almeida en cuanto a «pequeñas modificaciones» necesarias para la de terrazas. Desveló, asimismo, que Otea plantea una campaña para concienciar a los clientes del ruido que se genera en los veladores en aras de conservar la convivencia. En sentido similar, desde Otea se apuesta por desarrollar un reglamento local acerca de las viviendas de uso turístico o por regular la música en la calle y en los pubs. Todo, para «recupearar el esplendor perdido durante los pasados cuatro años».

Porque la sintonía es total entre administración y empresarios. «Otea es el interlocutor del sector turístico y hostelero en Oviedo» reconoció el concejal García Quintana. «Coincidimos en los objetivos principales que ya habíamos marcado en campaña electoral. El alcalde lo repite constantemente, el objetivo es llenar Oviedo de gente y recuperar la actividad empresarial y comercial», añadió para colocar a bares, restaurantes y hoteles como motor económico de la ciudad.

«Todo no se puede hacer de la noche a a la mañana», contestó Almeida, que corroboró que Otea advierte en Canteli «un alcalde comprometido con el sector turístico ovetense» y en García Quintana «un concejal con un conocimiento pleno de lo que este sector necesita». Como prioridades, la agenda la marca Otea: El citado San Mateo, potenciar que la fiesta de El Desarme salga de Oviedo para atraer comensales y, «a lo largo del año, eventos uno a uno, testados», de la mano de un Ayuntamiento que «está trabajando muy fuerte».

No debería extrañar. Oviedo es, con Alicante, la única capital de provincia con concejalía de gobierno dedicada a la Hostelería.