Las tigresas que se jubilan en Oviedo

Las tigresas que se jubilan en Oviedo
Las dos tigresas de Bengala, 'Zita' y 'Diana' en las instalaciones del núcleo zoológico El Bosque en San Esteban de las Cruces. / MARIO ROJAS

'Zita' y 'Diana' pasarán sus últimos años de vida en el núcleo zoológico El Bosque

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

'Diana' y 'Zita' son dos tigresas de doscientos kilos cada una que miran fijamente a la cámara que las retrata para este reportaje. Están adaptándose a un nuevo espacio tras pasar sus 19 años de vida en el cajón de un camión de circo de dos metros cuadrados. Nada que ver con los 400 metros cuadrados que ha dispuesto el núcleo zoológico El Bosque para darles una «jubilación más digna», explica Gonzalo Rubio, responsable del centro.

La historia de estas dos tigresas de Bengala va de eso, de dignidad. Pasaron toda su vida ejerciendo de espectáculo circense pero los últimos tres años acabaron encerradas en la caja de un camión. La salida a la pista era «su único momento lúdico» cuenta su nuevo cuidador. Gonzalo Rubio y su equipo se ha hecho cargo de su cuidado. «Parece ser que el circo las tenía paradas desde hace tres años porque no les dejan entrar en municipios por tanto o los sacrificas o les buscas una forma ética para poder reubicarlas».

Estas instalaciones, junto con Safari Aitana en Alicante, que se ha hecho cargo de otros dos tigres machos procedentes del mismo circo, fueron los únicos espacios de toda España que se prestaron a acoger a estos animales que se encuentran en sus últimos años de vida. «Un tigre en cautividad ronda una esperanza de vida de 20 años, alguno 25. Esperemos que su jubilación, sea el tiempo que sea, sea más digna que la de estar en un camión», señala Gonzalo Rubio.

La tarea no será fácil. Esta es la primera vez que El Bosque rescata a unos animales de estas características. La adecuación del espacio para alojarlos ha supuesto un esfuerzo titánico para este pequeño zoológico. 'Zita' y 'Diana' ocupan lo que antes era el estanque del zoo que ha tenido que ser reforzado con importantes medidas de seguridad. «Tenemos tres mallas, una zona de pastor para la zona exterior y los casetones reforzados con un tubo de dos milímetros de grosor, con malla de cinco milímetros».

'Diana' reposa a la entrada del habitáculo habilitado especialmente para las dos tigresas.
'Diana' reposa a la entrada del habitáculo habilitado especialmente para las dos tigresas. / Mario Rojas

Pero hace falta algo más. «Buscamos financiación para adquirir unos cristales blindados» por lo que desde el zoo invitan a cristalerías que tengan en 'stock' este tipo de material a poner su granito de arena.

Las tigresas, que ya pueden visitarse, están adaptándose a su nuevo hogar. Para ellas tampoco es fácil. «Tras 19 años en un camión les está costando un poco y no desamparan las zonas interiores, pero hay quedarles tiempo».

De 'Diana' su cuidador asegura que tiene «carácter». 'Zita' es más tranquila y sufre una displasia de cadera por problemas de musculación y alimentación, además de falta de calcio que le obliga a seguir una medicación. «Hemos gastado, en tan solo dos cajas de medicamento, 300 euros». Pero hay más gastos.

La comida es el principal. El Bosque ha tenido que comprar un cuarto congelador para albergar los kilos de comida para las tigresas. «Lo llenamos y nos durará más o menos un mes porque están comiendo de cuatro a cinco kilos de carne cada una a diario», explica Rubio.

Ayudas en red

En esta tarea de rescate, El Bosque no ha estado solo. Hace dos semanas inició en redes sociales una campaña para recaudar fondos con el objetivo de poder trasladar a las tigresas y adecuar el espacio que ocupan actualmente. Hasta el momento se han recaudado 4.000 euros pero «necesitamos llegar hasta los 9.000» apuntan desde el zoo. Todo para salvaguardar la «jubilación» de una especia en «peligro crítico de extinción». Según apunta Gonzalo Rubio en el mundo solo quedan 3.800 tigres. 'Zita' y 'Diana' tienen una segunda oportunidad.

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