La tromba de agua caída en Oviedo inunda la estación de Renfe

Las goteras y filtraciones sobre la estación han sido un problema constante desde la inauguración de la losa, hace 20 años

Gonzalo Díaz-Rubín
GONZALO DÍAZ-RUBÍNOviedo

Las intensas tormentas que cayeron este martes sobre Oviedo dejaron un reguero de incidencias. Varias caídas de tensión en el suministro eléctrico, retenciones de tráfico, entrenamientos deportivos suspendidos e inundaciones menores en algunos bajos y comercios. También, una catarata de agua sobre los viajeros de la estación del Norte. Las filtraciones llevaron a varios usuarios a compartir vídeos en las redes sociales y a criticar las recientes obras de renovación de la Losa de Renfe, en las que el Ayuntamiento gastó 1,1 millones de euros precisamente para acabar con las goteras sobre los andenes. Sin embargo, según confirmaron fuentes municipales, los trabajos de impermeabilización de la estructura pasaron con nota la tromba. De hecho, puede que, con su éxito, contribuyeran a empeorar el problema que, según Adif, se produjo en las bajantes de la cubierta de la propia estación, obstruidas por el granizo, y que causó el reguero de agua que caía sobre los andenes a media tarde del martes y que obligaba a usar paraguas dentro de la terminal ferroviaria.

Las goteras y filtraciones sobre la estación han sido un problema constante desde la inauguración de la losa, hace 20 años. La obra, promovida por Gabino de Lorenzo a través de la sociedad Cinturón Verde, cubrió el tinglado ferroviario con una estructura de acero y hormigón y creó un nuevo espacio publíco. Sin embargo, fallos de diseño, ejecución y uso la convirtieron en un colador. El proyecto dejó varias zonas sin impermeabilizar; en otras, la tela asfáltica fue perforada para colocar las farolas o, durante años, para anclar carpas para eventos como La Ascensión, y, además, la bóveda actuaba como un depósito y acumulaba agua para seguir filtrándola a los andenes incluso pasasa la lluvia.

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