Una 'ventana' para hacer las obras a partir del próximo 17 de junio

La entrada principal del Auditorio Príncipe Felipe. / A. PIÑA
La entrada principal del Auditorio Príncipe Felipe. / A. PIÑA

El proyecto sugiere aprovechar la caída de la actividad durante este verano para ejecutar la mayor parte de los trabajos de adecuación

G. D. -R.

El Ayuntamiento ya sabe cómo recuperar la mayor parte de los usos del Auditorio. Lo difícil es el cuándo. El proyecto dibuja varias fases con una duración de entre un mes y un mes y medio. Las tareas más complejas, como recuperar el tratamiento ignífugo de la estructura de la cubierta sobre las salas de conciertos y la ampliación de la red de rociadores, requieren hasta seis semanas durante las que, lógicamente, estas quedarían sin uso. Encajar los trabajos no es fácil, pero el redactor del proyecto ha encontrado una 'ventana'. «Aunque no es una programación cerrada, se ha podido constatar que, excepto algunos días sueltos a lo largo de la época invernal y primaveral, no es hasta el 17 de junio cuando la actividad del Auditorio queda claramente suspendida, alargándose la falta de actuaciones, representaciones, reuniones y actos hasta aproximadamente el 27 de Septiembre de 2019, aunque exista alguna actividad puntual». Lo malo es que la actual situación del presupuesto, aprobado con un déficit de 12,6 millones, hará muy complicado sino imposible poder licitar y adjudicar los trabajos en tiempo para aprovechar el parón.

Estos tres meses y medio libres o de casi total disposición para la obra, señala el proyectista, permitirían ejecutar la mayor parte de las tareas y luego «concluir definitivamente la adecuación del inmueble» hasta completar los cuatro meses que se reflejan en el 'planning' a lo largo de los 'días libres' para los meses de octubre, noviembre y diciembre. En cualquier caso, César Rubio considera preferible «abordar toda la obra en su conjunto sin que existan cortes en la ejecución», alargando el parón veraniego quince o treinta días más.

Todo son interrogantes. A la fecha de redacción del proyecto, la programación no está cerrada «ni se tiene constancia del momento en el que comenzarán los trabajos de ejecución, ni de las características de la empresa constructora encargada de realizarla, ni de los condicionantes temporales implícitos durante la ejecución». Una de las dificultades más importantes para la adecuación del Auditorio, apunta el arquitecto, es la realización de la obra durante el mes de agosto, «que implicaría la contratación y la previsión de multitud de acopios de materiales, medios auxiliares y otros durante los meses anteriores, por ser inhábil el citado mes para la mayoría de fabricantes y empresas suministradoras».