'El rector' recrea la injusta muerte de un hombre justo

'El rector' recrea la injusta muerte de un hombre justo
Ensayo en el Campoamor de 'El rector', que se estrena el sábado en Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ

Etelvino Vázquez sube a las tablas el texto de Pedro de Silvaque recoge el asesinato de Leopoldo Alas Argüelles en 1937

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

El Campoamor está de estreno este fin de semana.Por vez primera produce un montaje teatral, 'El rector', un texto de Pedro de Silva «peinado» para la ocasión por Etelvino Vázquez. En 2014 se publicó la obra del expresidente asturiano que narra la historia de la detención y fusilamiento en 1937 del que fuera rector de la Universidad de Oviedo Leopoldo Alas Argüelles (hijo de 'Clarín') y que ahora se lleva a escena.

Carlos Lorenzo, en el papel del rector; y Cristina Lorenzo, como su esposa, encabezan un reparto que completan Sandro Cordero, David González, Carlos Mesa (como Francisco Franco), Luis Alija, Ángel Sánchez, Cristina Alonso y Javier Arboleya. Es un plantel aún más amplio al que se suma una notabilísima presencia de figurantes.

«Ha sido complicado el proceso porque es una obra muy larga, muy literaria», apunta Etelvino Vázquez, que subraya que es importante que este montaje se vea en este momento de la historia. «La obra es oportuna por todo lo que plantea, porque es teatro de ideas», sentencia el encargado de dar forma escénica al texto escrito por Pedro de Silva, que siempre ha dado carta blanca al trabajo del equipo artístico. «Cuando leí el texto vi que lo que planteaba era muy interesante», introduce Vázquez, que relata a modo de anécdota que tuvo oportunidad de conocer a una hija del rector hace muchos años a través de su hermana.

Vázquez buscó darle una mayor carga psicológica a los personajes. No hay que olvidar que el texto original se nutre en un porcentaje del 50% de testimonios extraídos de documentos históricos del proceso. «Ha habido mucho trabajo para dar vida a esos personajes que en el planteamiento de De Silva no tienen mucha psicología, porque en realidad no son personajes sino seres que existieron. Le hemos dado un carácter más simbólico, porque lo que más me preocupa son las ideas», subraya Vázquez.

Al rector le mataron por una foto y sostiene el director que el asesinato fue obra de la ciudad al completo. «Todo Oviedo es en realidad quien le mata», denuncia, y explica después que por eso se ha querido dar relevancia a la presencia, a modo de fantasmas, de vecinos de Oviedo, de militares, de los revolucionarios del 34. Para componer esa procesión fantasmagórica ha sido fundamental el trabajo de los figurantes, que se van moviendo por un espacio escénico austero y simbólico, compuesto básicamente por una mesa y libros. Luis Antonio Suárez es el autor de la propuesta: «Es muy sencillo, pero es como si tuviera dos espacios, dentro y fuera», anota Etelvino Vázquez.

El público que acuda el sábado y el domingo al Teatro Campoamor tendrá oportunidad de darse de bruces con una historia cruel, la detención y muerte de Leopoldo Alas a principios de 1937 tras una condena complemente arbitraria e injusta. La única acusación que cabía contra él era aparecer en una fotografía junto a Rafael Alberti y María Teresa León.

Acudiendo a «la memoria sanadora» a la que alude Pedro de Silva y con el teatro como aliado se recreará ese juicio injusto de un hombre justo en un montaje en el que aparecen personajes como Francisco Franco y su esposa Carmen Polo. «Franco sale cenando, que es cuando firmaba las sentencias de muerte», revela Vázquez. A él se le pidió el indulto y fue él quien lo negó.

 

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