«El reto de los músicos es salir a tocar cada fin de semana sin perder pasta»

Guillermo Rubio, Erik Iglesias, Jaime y Talo Aréstegui, los integrantes de Destino 48./E. C.
Guillermo Rubio, Erik Iglesias, Jaime y Talo Aréstegui, los integrantes de Destino 48. / E. C.

Destino 48 actúa este lunes en el Jardín Botánico de Gijón y anuncian nuevo álbum para diciembre. «El disco es un concepto romántico, pero merece la pena»

PABLO SUÁREZ

Con diez años en la carretera, dos discos publicados y otro más en la recámara, Destino 48 afronta el próximo lunes en el Jardín Botánico (22 horas) un concierto especial. Los hermanos Arístegui, alma y corazón de la banda, sueñan con asaltar algún día la banca, inmersos en la ruleta adictiva que es el oficio de hacer canciones. Ambos tienen plan B, pero matarían por el A. Al final, en eso consiste el rock and roll.

-El de este domingo es un concierto importante. ¿Es más complicado tocar en casa que fuera?

-Talo: Siempre se tiene más presión cuando los que tienes delante son amigos, conocidos, familia o incluso novia. Genera más tensión que tocar para gente que no conoces.

-En diciembre saldrá su próximo disco. En los tiempos que corren para la música, ¿hasta que punto es complicado grabar un álbum?

-Talo: Es una hazaña épica casi. Requiere de muchísimo esfuerzo, de intentar sacar pasta de muchos sitios y de currar como cabrones. El disco es un formato extinguido casi. La gente ya no escucha diez canciones seguidas del mismo tío. Es algo muy jodido, pero tiene detrás un concepto romántico que nos gusta mucho y que, para nosotros, merece la pena.

-¿Qué ha cambiado desde el Destino 48 de 'Esto no es un simulacro'?

-Jaime: Bueno, yo creo que hemos aprendido a tocar, que es lo más importante (risas). Y también creo que las cosas que cuentas cuando tienes 15 años y las que cuentas después tienen que ser distintas. Esa es la gran diferencia.

-¿Resulta frustrante ver cómo en otros géneros se necesita la mitad de trabajo y recorrido para llegar arriba?

-Talo: La verdad es que no es algo que nos influya a la hora de funcionar como banda. Uno tiene que ser consciente de donde está, de qué es lo que quiere y, sobre todo, de por dónde quiere llevar su carrera musical y personal. Nosotros lo tenemos claro desde el principio. Entendemos que alrededor pasan cosas, pero no van mucho con nosotros. Preferimos hacer una ruta alternativa.

-Los dos escriben canciones. ¿Cuál es la receta para hacer una buena canción?

-Talo: Yo creo que la única forma de hacer una canción, salvo que tengas un talento desproporcionado, es basándose en el oficio que hay detrás. Lo sabe muy bien César Pop, que nos ha ayudado mucho con este próximo disco. Y lo sabe también mucha gente que son cancionistas de oficio. Gente que entiende la canción como una obra a la que hay que dedicar mucho tiempo.

-¿Costó mucho hacer las canciones de este último disco?

-Talo: La verdad es que sí, costó por lo menos año y medio. Dicen que una canción nunca la terminas, que la abandonas, y ha llegado un punto en que hemos decidido que ya están.

-Jaime: Yo creo que hemos subido mucho nuestro nivel de exigencia. Le damos más vueltas a las cosas.

-¿Se ha convertido la música en España en una cuestión más de suerte que de talento? Decía Ovidi (Los Zigarros) que en Estados Unidos sería diferente la cosa.

-Talo: No lo creo. Tampoco estamos tan mal. En España hay mucha gente haciendo canciones buenísimas, hay mucho mercado... no creo que esté todo perdido.

-Jaime: Yo creo que lo que dice Ovidi está muy relacionado con el gran reto de las bandas hoy en día de salir a tocar cada fin de semana y volver sin haber perdido pasta. Hay muy pocas bandas que puedan estar ahí. Nosotros luchamos por ser una de ellas.

-Talo: Y todo eso autofinanciándonos, claro.