Barbón aboga por «una puesta a punto» que rejuvenezca el proyecto del PSOE en Asturias

Adrián Barbón, ayer, durante su intervención en el acto celebrado en el paseo del Bombé, en Oviedo. / Á. PIÑA
Adrián Barbón, ayer, durante su intervención en el acto celebrado en el paseo del Bombé, en Oviedo. / Á. PIÑA

En su primer acto público como candidato al Principado llama a movilizar a los progresistas y «a la Asturias húerfana» de representantes

NOELIA A. ERAUSQUIN OVIEDO.

Pedro Sánchez acababa de volver a la Secretaría General del PSOE cuando, el pasado mes de marzo, en un acto sobre pensiones en Oviedo, señaló a Adrián Barbón como candidato a la Presidencia del Principado. No se trataba de una elección oficial, pero sí marcaba un camino que ya comienza a andar el líder de la Federación Socialista Asturiana. Seis meses después de aquella fecha, Barbón se estrenó ayer en un acto público como aspirante a convertirse en el jefe del Ejecutivo regional tras los comicios del próximo mes de mayo. Y lo hizo de nuevo junto a Pedro Sánchez, en un acto en el que hizo balance de sus cien días de Gobierno, y donde describió el proyecto del PSOE como «el único que garantiza el futuro de Asturias».

Sin embargo, su discurso no estuvo exento de autocrítica hacia la labor de los socialistas durante estos últimos años. «Nuestro proyecto ha envejecido, porque es normal», señaló, justificando esta circunstancia en los muchos años en el Ejecutivo de la región, por eso apostó por «una puesta a punto» que permita revitalizar su programa para Asturias y renovar el Gobierno, para incorporar nuevas realidades, como el papel de la ciencia y la tecnología, el envejecimiento de la población o cómo garantizar la convivencia del medio rural y el urbano.

Pero, además, en esa carrera electoral se situó como un candidato que no quiere el cargo para que «figure en una tarjeta», sino para ejercer como presidente, recorrer el territorio, ser consciente de los problemas y escuchar las críticas porque «nunca un socialista tiene que tener miedo a escuchar una crítica», zanjó.

«Asturias, la gran marginada»

Barbón también aprovechó su intervención para cargar contra el Ejecutivo del PP, porque «durante los siete años de Gobierno de Mariano Rajoy, Asturias ha sido una gran marginada», señaló, y resumió el mandato de los populares en «mucho dicho y poco hecho». Así, recordó, aunque sin citarlo, las visitas del exministro de Fomento, Íñigo de la Serna, con promesas sobre obras que aún están sin hacer, los incumplimientos en materia de fondos mineros o de entrada de carbón autóctono en el mix nacional, «que llevó a la quiebra a muchas empresas».

En esta nueva etapa, con Sánchez en la Moncloa, Barbón defendió una «complicidad con el Gobierno» que permita avanzar en cuatro ejes fundamentales para la región: envejecimiento de la población, infraestructuras, financiación autonómica y transición energética. «Por fin tenemos un Gobierno que dice que para el problema demográfico se necesita una planificación estatal», se congratuló el líder de los socialistas asturianos, que espera que un Ejecutivo socialista permita que se ejecute por completo la variante de Pajares, el soterramiento de Langreo y el plan de mejora de la red ferroviaria de Cercanías en la comunidad.

En materia de financiación autonómica, insistió en la necesidad de que se atiendan las realidades complejas de los territorios, más allá de cuestiones numéricas, y también abogó por un gran pacto de Estado en materia energética, «que se tenía que haber hecho hace años». Así, insistió en reclamar «una transición energética justa, no exprés» y que no encarezca los precios de la energía, así como un espacio para el carbón autóctono en el mix y un papel privilegiado en el proceso para Hunosa.

Y para llevar todo ello a cabo, insistió en que su idea no es un tropiezo de la derecha. «No, yo no quiero que la derecha pierda en Asturias, quiero ganarle a la derecha», gritó animando a los presentes tras haber pedido previamente la movilización de las bases tradicionales, pero también de otros dos sectores: la Asturias progresista y la Asturias huérfana, aquella que no ha encontrado quiénes la representen, sobre todo jóvenes. «Vamos a abrir en la FSA puertas y ventanas para construir el proyecto de futuro con ellos», anunció.

A Barbón le precedió en su intervención la vicesecretaria general del PSOE y portavoz del partido en el Congreso, la asturiana Adriana Lastra, que puso en valor los cien días de Gobierno de Sánchez, y que decidiera celebrarlos en Oviedo. «Eso es compromiso con nuestra tierra», aseguró, para alabar su plan para luchar contra la pobreza infantil, que dirigirá María Luisa Carcedo; el cambio de la política migratoria y su intención de exhumar a Franco, una decisión que puso aún más en valor, al recordar que el jueves se conmemorarán setenta años de la masacre del pozo Funeres.

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