Una foto de familia que no esconde la división interna

Una foto de familia que no esconde la división interna

Presidenta y candidata posan con la delegación asturiana, pero a varios metros de distancia, en una imagen que se hizo de rogar

A. S. MADRID.

Hubo foto de familia de la delegación asturiana en la convención nacional del PP, sí, pero la escena constató hasta qué punto los equilibrios internos en el partido son precarios. La imagen, a mediodía, justo después de la multitudinaria intervención de José María Aznar, se consiguió después de conversaciones entre el equipo de Teresa Mallada y el entorno de Mercedes Fernández, que posaron juntas pero sin acercarse en ningún momento, una a un lado del estrado y la otra, en el extremo opuesto.

El desarrollo de los acontecimientos fue sintomático del embrollo interno en que está metido el PP asturiano y de las discrepancias entre la candidata y la presidenta del partido. Hubiera sido muy llamativo que la tradicional foto de familia que las delegaciones autonómicas hacen en este tipo de acontecimientos no se produjera o bien faltara una de las figuras principales. Sobre todo después de lo acontecido el día anterior, de las críticas veladas de Fernández hacia Mallada. Hubo, pues, contactos para conseguir una imagen que escenificara una cierta unidad, por mínima que sea.

Algunos gestos lo dijeron todo. Fernández apareció a última hora, cuando la mayoría de miembros de la delegación ya estaban sobre el estrado. Y lo hizo situándose a la izquierda del grupo, a unos cuantos metros de donde compartían confidencias la propia Mallada y el aspirante a la Alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli. Hubo foto pero no acercamientos, palabras y prácticamente ni miradas entre quienes comparten siglas y proyecto político.

Lo sucedido no pasó desapercibido a nadie. Hasta el punto de que algunos 'cherinistas' estaban ojo avizor y habían decidido no posar en la fotografía si la presidenta finalmente no aparecía.