Génova toma la iniciativa y envía a un alto dirigente a poner orden en el PP asturiano

La candidata del PP al Principado, Teresa Mallada, ayer, a su llegada a la sede de la Fade para una reunión sobre turismo. / ÁLEX PIÑA
La candidata del PP al Principado, Teresa Mallada, ayer, a su llegada a la sede de la Fade para una reunión sobre turismo. / ÁLEX PIÑA

Juan Carlos Vera se reúne hoy en Oviedo con diputados regionales y alcaldes, en un clima enrarecido y con ruido de relevos y gestoras

ANDRÉS SUÁREZ

La tensión no afloja en el seno del PP de Asturias. Hay tímidos acercamientos, como la propuesta de la dirección regional de Mercedes Fernández a la candidatura de Teresa Mallada sobre la planificación -recursos económicos, medios humanos...- de la precampaña electoral. Pero, como norma general, impera la desconfianza y la incertidumbre. Un escenario complicado que conocerá hoy de primera mano un alto dirigente de Génova, Juan Carlos Vera, veterano 'fontanero' experto en el área de organización que se desplaza a Oviedo para reunirse con diputados regionales y alcaldes y tratar de aclarar las cosas y poner orden en el desconcierto. El clima está muy enrarecido, con ruido de relevos en ámbitos de la estructura del partido y de una gestora que, al menos en el cortísimo plazo, fuentes de la cúpula nacional negaron ayer que se fuera a imponer.

La reunión de principios de semana en la sede central del PP en Madrid, con presencia del secretario general, Teodoro García Egea, y del vicesecretario de Organización, Javier Maroto, por parte de la dirección nacional, y del número dos del partido en Asturias, Luis Venta, y de la candidata, Teresa Mallada, supuso un primer paso para tratar de cerrar la grieta que amenaza con quebrar la organización en el Principado. Génova emplazó a la dirección regional a garantizar a la cabeza de lista «todos los recursos necesarios» para la precampaña. Fruto de esa exigencia, el equipo de Mallada recibió una propuesta: despachos y salas de reuniones, un vehículo para desplazamientos y cinco personas a disposición de la candidatura.

He ahí uno de los puntos de fricción. De esas cinco personas, tres, que forman parte del actual equipo del PP asturiano, pasarían a estar bajo la batuta de Mallada. Las otras dos plazas podrían ser designadas directamente por la candidata entre gente de su confianza, lo que implicaría el cese y relevo de quienes ahora ocupan esos cargos. Y eso no es bien visto en algunos sectores del partido y es fuente de malestar. La dirección regional espera ahora la respuesta de Mallada y los suyos a ese ofrecimiento.

El anuncio de la visita de Juan Carlos Vera agitó un poco más el rompecabezas. El dirigente popular, con una larga trayectoria en el partido y veterano en la gestión de situaciones conflictivas como esta, se reunirá hoy en la sede regional del PP con los diputados regionales y con los alcaldes populares. Lo hará en una ronda de entrevistas por separado para trasladar el nuevo escenario abierto en Asturias, que a grandes rasgos pasa por la apuesta firme y decidida de la dirección nacional por Mallada y la apelación al cierre de filas para llegar a las elecciones de mayo en las mejores condiciones posibles. Vera quiere también conocer de primera mano la opinión de los principales actores del PP sobre la realidad diaria del partido y trasladar sus conclusiones a Madrid.

Nerviosismo

El anuncio de la visita de Vera contribuyó a alimentar el nerviosismo en las filas populares. La comunicación de Génova se ciñe al análisis de la situación del partido en Asturias, a la vista de los acontecimientos por todos conocidos. En privado, cargos del PP opinan que la situación es muy difícil de reconducir y que antes o después la dirección nacional tomará cartas en el asunto, con la hipótesis de una gestora en boca de muchos. Fuentes de Génova consultadas por este periódico apuntaron ayer que esa opción no está en estos momentos sobre la mesa y que el cometido con el que Vera viaja al Principado no pasa por esa medida tan drástica.

En la dirección regional, mientras tanto, tampoco se atiende a posiciones tan extremas y se habla, en virtud de lo establecido en la reunión de hace unos días en Madrid, de una apuesta por la «pacificación» interna y por la «colaboración» con vistas a las elecciones locales, autonómicas y europeas de la primavera. Se está a la espera de una respuesta de Mallada y su equipo al ofrecimiento de medios humanos y materiales para la precampaña, con el compromiso de ir «más allá» si la candidata lo considera insuficiente y reclama un esfuerzo mayor.