Aprobada la reforma del reglamento que otorgará más visibilidad y recursos a IU, Foro y Vox

Vox, Foro e IU tendrán en dos días grupo propia con más recursos y autonomía
La sesión plenaria de la semana pasada. / EFE

PSOE y Podemos escenifican su distanciamiento en un pleno cargado de reproches

Ana Moriyón
ANA MORIYÓNGijón

Los nuevos diputados de la Junta General se estrenaron esta tarde con la aprobación de una reforma del reglamento que permitirá que IU, Foro y Vox puedan abandonar el grupo mixto y tener grupo propio, con lo que ello supone en términos de visibilidad y recursos económicos. Concretamente, estas tres fuerzas políticas pasan a recibir una asignación anual de 296.160 euros, frente a los 138.720 euros que les correspondía dentro del grupo mixto. Esto supone un incremento del gasto en la Cámara del 18,6% con respecto al reparto previsto al inicio de la legislatura con el grupo mixto, elevándose la partida destinada a las formaciones políticas a los tres millones. La propuesta planteada por las tres formaciones afectadas para reducir de tres a dos el número mínimo de parlamentarios para poder constituirse en grupo propio -con el único requisito de haber recibido más de un 6% de los votos en las elecciones- se aprobó esta tarde, tal y como se preveía, con el apoyo del PSOE. PP y Ciudadanos votaron en contra mientras que Podemos se abstuvo. La otra alternativa, registrada por el PP y que planteaba la creación de agrupaciones parlamentarias dentro del grupo mixto para dotar de más visibilidad a las tres fuerzas afectadas, pero sin que ello implicara más dotación económica, decayó en la votación. Solo recibió el apoyo del PP. En este caso, PSOE, Ciudadanos, IU, Foro y Vox votaron en contra y Podemos se abstuvo. Tampoco salieron adelante las enmiendas presentadas por Ciudadanos para posponer la entrada en vigor de la reforma y que no supusiera un incremento del gasto.

La modificación del reglamento dio a los grupos parlamentarios munición para convertir este pleno -el segundo de la legislatura, después de que se celebrara otro el jueves para acordar el procedimiento de lectura única y la toma de consideración de las propuestas- en un toma y daca de acusaciones y reproches cruzados. Pero también para dejar constancia del distanciamiento entre el PSOE y Podemos, después de que fueran incapaces de alcanzar un acuerdo para la elección de Adrián Barbón como presidente del Principado ni un pacto en el Congreso para la investidura de Pedro Sánchez.

La portavoz del PSOE, Dolores Carcedo, cerró el pleno justificando su apoyo a la reforma del reglamento para «dar voz a la pluralidad política y permitir la labor parlamentaria» de las formaciones con menos representación en la Cámara, y se defendió de las críticas del resto de las fuerzas, que reprochan el incremento del gasto, asegurando que se trata de una «decisión política y no económica». Pero también les animó a «renunciar» a sus propias asignaciones económicas para, dentro de cuatro años, puedan «exigir desde la coherencia y no desde la demagogia». Previamente, el portavoz del PP, Pablo González, puso en valor la propuesta de su formación porque «garantiza el derecho político» de las tres fuerzas afectadas sin incrementar el gasto. Y, añadió, evita el «ridículo» de «tener grupos de dos diputados». En cualquier caso, para la bancada popular lo ocurrido esta tarde en la Junta sirve para «quitarnos la máscara» y que «se acabe con el falso discurso de la austeridad» por parte de las formaciones que han permitido esta reforma: PSOE, IU, Foro y Vox. Creen los populares, además, que los socialistas no solo han buscado ayudar a su socio histórico con esta modificación del reglamento sino «intentar hacer daño al PP» al beneficiar económicamente a Vox y Foro, «pero esta fiesta la pagan los asturiano», denunció. Expresión que previamente había utilizado también el secretario general de Podemos, Daniel Ripa, quien lamentó que para «repartirse el dinero» la Junta General haya actuado con una celeridad no habitual en otras cuestiones. Dijo Ripa que el PSOE tiene ahora un «papelón» para justificar que la primera medida que se lleva a la Cámara sea incrementar la dotación económica a Vox, «cuando se les llenaba la boca diciendo que iban a frenar y a cercar a la extrema derecha». Además, enmarcó la reforma del reglamento aprobada en un «acuerdo más global» para el reparto de asesores, la creación de un paro para diputados y la asignación de «sobresuelos para dietas por kilometraje para diputados que viven en Oviedo». Ripa aprovechó su tiempo también para reprochar al presidente del Principado, Adrián Barbón, que responsabilizara a Podemos por su negativa a apoyar la investidura de Pedro Sánchez de los problemas de Feve o el retraso en la aprobación del estatuto para las electrointensivas. «No es culpa de Podemos la falta de mantenimiento o el retraso en el estatuto», declaró Ripa mientras Barbón asentía con la cabeza.

Laura Pérez Macho, de Ciudadanos, denunció que la reforma del reglamento «como mejor nos conviene» presentada por el grupo mixto no es «ni ejemplar, ni responsable» porque, en su opinión, se hace «sin mucha transparencia» y supone un aumento del gasto que su grupo parlamentario trató de paliar con una enmienda que, no solo no salió adelante, sino que también se llevó las críticas de todas las fuerzas. Para Ciudadanos, detrás de esta reforma existe un «acuerdo de gobernabilidad» por parte del PSOE, IU y Foro que animó a reconocer por parte del partido presidido por Carmen Moriyón. «Eso explica que el PSOE no negociara nada con Ciudadanos y que la negociación con Podemos fuera una escenificación rápida». Igual que Podemos, reprochó a Barbón que con esta estrategia se fuera a incrementar la financiación de Vox, «quien de Pajares para abajo es un monstruo de tres cabezas con el que no se puede hablar».

IU, Foro y Vox, que hasta hoy compartían grupo mixto, se repartieron el tiempo estipulado para este grupo para defender su propuesta gracias a una propuesta del presidente de la Cámara. Ovidio Zapico, de IU, reprochó a las formaciones que «intentan amordazar» a estos tres partidos, que suman el 20% de los votos, y argumentó que el interés de su formación por salir del grupo mixto «no es cuestión de recursos, que también, es el ejercicio de la democracia». También Adrián Pumares, de Foro, se manifestó en esa línea y fue especialmente duro con PP y Ciudadanos. Por el contrario, Ignacio Blanco, de Vox, dirigió sus dardos a Podemos. «Al ritmo que llevan van a acabar en el grupo mixto así que esta medida les va a beneficiar», les espetó.

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