Navarra Suma y EH Bildu redoblan la presión sobre los socialistas navarros

María Chivite junto a su equipo./EFE
María Chivite junto a su equipo. / EFE

Unión del Pueblo Navarro vuelve a ofrecer sus dos diputados a Sánchez para la investidura a cambio de que el PSN renuncia a la presidencia regional

IVÁN ORIO

El máximo responsable del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, mantendrá este miércoles y este jueves la ronda de consultas con los portavoces de los diferentes grupos para la designación de candidatos a la presidencia de la comunidad foral. La reunión con el PSN se celebrará mañana a las diez y media, pero su aspirante, María Chivite, no se postulará oficialmente para asumir el cargo hasta que no alcance un acuerdo previo con sus potenciales socios, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra.

En una semana que puede resultar determinante para buscar una salida al laberinto político navarro, la coalición integrada por UPN, PP y Ciudadanos, de un lado, y EH Bildu, de otro, han redoblado su presión sobre Chivite, que ya ha presentado la base programática a sus eventuales aliados para intentar acelerar las negociaciones.

Un canje

Navarra Suma volvió a plantear un cambio de cromos a los socialistas, pero con un importante matiz. Hasta ahora, el presidente de UPN, Javier Esparza, había anunciado que los dos diputados de su partido facilitarían la investidura de Pedro Sánchez si el PSN hace lo propio con él en la comunidad foral. Es decir, proponía una abstención. Este martes, el dirigente regionalista dio un paso más y ofreció al líder del PSOE los dos votos afirmativos de sus representantes en la Cámara baja si ordena a Chivite que se eche a un lado y el grupo socialista se abstiene para favorecer un Gobierno -en cualquier caso en minoría- de Navarra Suma.

La presión de EH Bildu va en otra dirección. La coalición soberanista, cuya abstención sería necesaria para que Chivite accediera al Palacio Foral, marcó su territorio y dejó claro que no se va a conformar con desempeñar un papel secundario en la búsqueda de consensos. Su parlamentario Adolfo Araiz exigió una «interlocución directa» con el PSN para tratar de llegar a un acuerdo de gobierno porque la izquierda abertzale no desea hablar a través de «intermediarios». La respuesta socialista no se hizo esperar. Su secretario de Organización en Navarra, Ramón Alzórriz, subrayó que su partido ya ha manifestado «por activa o por pasiva» que no va a «negociar ni pactar nada» con la coalición soberanista.

Ayer se celebró la primera Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Pamplona de la nueva legislatura. Navarra Suma presentó una declaración contra la exaltación del terrorismo en las fiestas patronales de la comunidad que recibió el apoyo del PSN. Esparza agradeció el respaldo de los socialistas, pero aprovechó el contexto para enviar un aviso navegantes: «Si (el PSOE) se separa de EH Bildu y Geroa Bai, puede tener nuestro voto favorable para la investidura (de Sánchez), pero si sigue empeñado en estar de la mano de Bildu, de los que van a brindar en estas fiestas por los asesinos, desde luego no va a poder contar con nosotros».