«Como no se reconstruya entre todos, Podemos Asturies repetirá errores ya cometidos»

Sofía Castañón, instantes antes de la entrevista en una cafetería de Gijón. / CAROLINA SANTOS
Sofía Castañón, instantes antes de la entrevista en una cafetería de Gijón. / CAROLINA SANTOS

«Estas elecciones demostraron que la gente premia ir en confluencia. Hay que pensar en el proyecto y no sacar el dedo acusador»

ÓSCAR PANDIELLOGIJÓN.

Para la diputada asturiana Sofía Castañón (Gijón, 1983), el pasado Consejo Ciudadano Estatal de Podemos sirvió para asentarse dentro del núcleo con mayor influencia de la formación morada. Además de revalidar la secretaría de Feminismos, la gijonesa será ahora la encargada de marcar la pauta del partido en materia cultural. Todo ello, en un momento convulso en el que diversos barones regionales han levantado la voz contra Madrid por la deriva del partido. Mientras que, en Asturias, la formación atraviesa una etapa complicada; prueba de esto es la dimisión presentada por el aún diputado Héctor Piernavieja como miembro del Consejo Ciudadano Autonómico. La asturiana llama a la unidad y a reformularse. Eso sí, sin estridencias.

-Ha ganado peso dentro del Consejo Ciudadano, ¿lo siente como un respaldo del secretario general?

-Sí, de hecho lo pregunté así cuando me comunicaron los cambios y se me dijo que hay confianza pero que queda trabajo por hacer. Que un partido sea permeable al feminismo no es algo que se haga de un día para otro y, gracias a un equipo grande, se está avanzando mucho. También tenemos mucho que decir en lo relativo al acceso a la cultura, para comprenderla como un bien de primera necesidad.

-Alberto Rodríguez dirigirá la secretaría de Organización y, a todos los efectos, pasa a ser el número 3.

-El relevo es bueno porque aporta frescura, sobre todo en un cargo en el que vives solucionando conflictos y reorganizando algo que siempre está en construcción. Alberto Rodríguez hará un excelente trabajo, siendo consciente de que es un puesto que genera mucho desgaste. Y más partiendo de una percepción social en la que es muy querido. Pero esa es la gente que yo quiero tener en la organización, los que piensan no en sus intereses, sino en el proyecto. Eso tiene que ocurrir en todos los territorios.

-¿La renovación ha sido suficiente tras el varapalo del 26-M?

-Veremos. Vamos a darle una opción a estos cambios, en los que se han leído algunos de los avisos que se nos dieron. Hay que fortalecer la organización, algo que hacemos cambiando al secretario encargado de ello, y además creamos la secretaría de Participación y Círculos. Porque hablamos mucho de los círculos, pero después no les prestamos la atención que precisan. No están para pegar carteles, sino para construir el partido desde la base y no al revés.

-Algunos dirigentes regionales no lo ven tan claro.

-El Consejo Ciudadano ha sido bastante unánime en refrendar esta propuesta. Ahora bien, que haya malestar en algunas direcciones autonómicas es normal, ya que no han tenido unos buenos resultados. Entiendo que exista un malestar en Asturies porque los números son contundentes. Desde las generales a las autonómicas se han perdido 14.000 votos. La gente premia ir en confluencia y hay que pensar también en ello. Hay que pensar en el proyecto y no sacar el dedo acusador. Cuando hacemos eso, y sobre todo en los espacios que no son los pertinentes, nos estamos equivocando.

-Entonces, lo de Vistalegre III, aparcado hasta nuevo aviso.

-La vista a nivel estatal está en un objetivo: entrar en el Gobierno para garantizar aquello a lo que nos comprometimos con la ciudadanía y en la proporción en la que nos han dado representación. Y queremos estar dentro con equipos para asegurarlo. Estuve en la negociación presupuestaria, donde se me dijeron cosas muy bonitas que al final no aparecieron. Me fío más del PSOE si yo también estoy en el Gobierno donde esté él.

-¿Ve lógico que Iglesias entre como ministro en este Gobierno?

-Lo que no vería lógico es que de repente Pedro Sánchez, que se ha presentado a la Presidencia del Gobierno, dijera que en este Ejecutivo de coalición se aparta. Y que gobierne un señor independiente. Por las mismas, si vamos con un proyecto de país y de Gobierno no entendería que quien encarna como responsable último a Podemos no estuviera ahí. Pretender lo contrario sí que sería hablar de vetos, de algo muy infantil.

-En Asturias, ¿Daniel Ripa o alguno de los dirigentes debería dar un paso a un lado para consumar esta renovación?

-Creo que necesitamos repensar el proyecto de una manera consciente de los resultados que se han tenido. Pero eso no tiene por qué traducirse en que determinadas personas se tengan que ir. Me interesa más el replanteamiento de la organización, y eso pasa por contar con todo el mundo. Como no se reconstruya entre todos, Podemos Asturies repetirá errores ya cometidos hasta la fecha. Cada uno tiene que hacer su propio proceso de autocrítica.

-Comentó Ripa que había echado en falta más apoyo de Madrid durante la campaña...

-En esas declaraciones, con toda la prudencia y todo el cariño, veo cierta incoherencia. No se puede estar diciendo que nos han pesado algunos fallos de la dirección estatal, sacar algunos problemas internos o personales, y al mismo tiempo decir que no ha habido la suficiente presencia estatal. También le recordaría al secretario general autonómico que yo formo parte de la dirección estatal y que allá donde me lo han pedido he estado haciendo campaña. Solamente donde me lo han pedido.

-Aquí en Asturias, ¿están Podemos y la FSA condenados a entenderse después de una legislatura tensa?

-Las fuerzas progresistas tenemos que entendernos y esto implica llegar a acuerdos. No es que para Podemos fuese un problema entenderse con la FSA de Fernández, sino que lo fue para la mayor parte de la ciudadanía. No es alguien que haya dado mucha rendición de cuentas de su propio Gobierno. Le escuché más hablando en Madrid cuando estuvo al frente de la gestora.