El jurado del premio Pueblo Ejemplar de Asturias destaca el trabajo vecinal para conservar las tradiciones y combatir la despoblación

El jurado del premio Pueblo Ejemplar de Asturias destaca el trabajo vecinal para conservar las tradiciones y combatir la despoblación

En la aldea cabraliega se ha «puesto en marcha un modelo de desarrollo local basado en el aprovechamiento de los recursos naturales y culturales que favorece la existencia de una actividad económica básica para mantener el tejido social», subraya

EFE

Asiegu, una pequeña aldea de Cabrales situada en el corazón de los Picos de Europa, ha sido distinguida esta lunes con el Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2019 por el modelo de desarrollo rural que ha promovido y con el que ha hecho frente al despoblamiento o la degradación del paisaje.

El acta del jurado, dado a conocer este mediodía en Oviedo, destaca que en Asiegu se ha «puesto en marcha un modelo de desarrollo local basado en el aprovechamiento de los recursos naturales y culturales que favorece la existencia de una actividad económica básica para mantener el tejido social».

«Esto, unido a la mejora de las infraestructuras, ha permitido con resultados visibles, conservar y recuperar el patrimonio, así como hacer frente a algunos de los graves problemas del medio rural asturiano, contribuyendo a frenar el despoblamiento, el envejecimiento o la degradación de unos valores paisajísticos que son fruto de la acción secular humana», añade el acta del jurado.

Situado frente al Naranjo de Bulnes, el pico más emblemático del Parque Nacional, este pequeño pueblo de montaña con poco más de medio centenar de habitantes conserva casas de arquitectura tradicional asturiana y algunas queserías en las que se elabora el conocido Cabrales.

Este galardón, concedido por la Fundación Princesa y al que este año optaban 26 candidaturas, lleva asociada la visita de los reyes de España un día después de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo.

El premio, que este año cumple su trigésima edición, se destina al pueblo, aldea, núcleo de población, espacio paisajístico o grupo humano que haya destacado de modo notable en la defensa y conservación de su entorno natural, ambiental, de su patrimonio histórico, cultural o artístico, en iniciativas de impulso económico y social o en la realización de obras comunales u otras manifestaciones de solidaridad sobresalientes.

En las últimas ediciones el galardón recayó en Moal (Cangas del Narcea), Poreñu (Villaviciosa), la comarca de Los Oscos, Colombres (Ribadedeva), el movimiento asociativo y vecinal de Boal, la comunidad vecinal de Teverga, Bueño (Ribera de Arriba) y San Tirso de Abres.