El Rey, en la visita de Leonor a Covadonga: «Es un día para la historia»

Leonor, la Princesa de Asturias, visita por primera vez Covadonga
Los Reyes con sus hijas, en Covadonga.

Cientos de personas vitorean a la Familia Real en su visita a Asturias

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRID

«Mucho nos ha prestado haber contemplado el primer encuentro entre una Virgen Reina coronada y una jovencísima Princesa en esta su Asturias, donde la sentimos ya tan nuestra». Así celebró el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, la visita de Leonor de Borbón al Real Sitio, este 8 de septiembre que queda para la historia. Acompañada por los Reyes y la infanta Sofía, Leonor se estrenó como Princesa antes los ojos de cientos de asturianos que la recibieron con vítores. Llegaron con 25 minutos de retraso porque se detuvieron a saludar a los residentes y los trabajadores de una residencia de ancianos de Cangas de Onís, donde aterrizó su helicóptero.

Al bajar del coche oficial, los presentes lanzaron gritos de 'viva España' y 'viva la Princesa'. Después de saludar al presidente del Principado, Javier Fernández; la delegada del Gobierno, Delia Losa, y el minisitro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, entre otras autoridades, la Familia Real se dirigió a la Santa Cueva. Allí, el arzobispo le deseó que la Santina guíe sus pasos y «vuestra Alteza crezca sana, sabia, santa y 'guapa', como aquí llamamos a las cosas y personas hermosas». Asimismo, es entregó sendas medallas de la Virgen de Covadonga, a la Princesa y la infanta, con la Cruz de la Victoria en el reverso. Y a los Reyes, la medalla conmemorativa del centenario de la coronacion de la Santina.

Después de saludar desde la balconada de la Cueva, se dirigieron a la basílica de Santa María la Real para asistir a la eucaristía, cantada por la Escolania de Covadonga. «Con mucho gozo la Reina y Madre de nuestra montaña recibe en su primera salida institucional a la joven Princesa, heredera de la Corona de España», apuntó el arzobispo en la homilía. Sanz Montes también dedicó unas palabras a Felipe VI: «Majestad, en su alta responsabilidad como Rey de España en estos momentos tan delicados, siéntanos cercanos con el afecto y la plegaria, y muy agradecidos por su valentía y clarividencia en la defensa de la libertad de nuestro pueblo».

Al terminar la misa, la Familia Real rindió honores a la estatua de Don Pelayo situada en la explanada de la basílica. Allí, dos niños cangueses depositaron una corona para conmemorar los 1.300 años del Reino de Asturias. A continuación, los Reyes, la Princesa y la infanta saludaron a los cinco expresidentes del Principado y a los representantes de la Fundación Princesa de Asturias, así como a sus patronos y patrocinadores. La Familia Real se acercó entonces a los visitantes que habian seguido la eucaristía a través de pantallas fuera del templo. Luego entraron al Museo de Covadonga para visitar las exposiciones 'La imagen de un reino' y 'Covadonga real y mística'. Tras el recorrido por las instalaciones, se desplazaron en coche hasta el Gran Hotel Pelayo, donde se celebró un cóctel en su honor, al que asistieron numerosas autoridades y personalidades del mundo empresarial y social de Asturias.

En un momento tan crucial para la Princesa de Asturias, también estuvieron presentes su abuelo y bisabuela maternos, Jesús Ortiz y Menchu del Valle. Por la tarde, se desplazaran a las inmediaciones del lago Enol donde Leonor de Borbón inaugurará el mirador que lleva su nombre.

Los actos de la jornada finalizaron con la inauguración por la tarde del Mirador de la Princesa en Los Lagos de Covadonga. Hasta allí se trasaldaron los Reyes y sus hijas, las cuales recibieron como obsequio una 'Xana', una yegua de raza asturiana que fascinó a las pequeñas, especialmente a Leonor. Desde el mirador, con el que se hace un homenaje a la heredera al trono, los monarcas destacaron la belleza del paisaje. Allí, el Rey resumió el histórico la jornada vivida como «Un día para la historia».

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos