El Real Oviedo entrega sus insignias de oro y platino a sus abonados más longevos

Jorge Menéndez Vallina entrega una de las insignias a uno de los aficionados/Mario Rojas
Jorge Menéndez Vallina entrega una de las insignias a uno de los aficionados / Mario Rojas

«Hubo gente que nos quiso eliminar y no han podido, el sentimiento siempre sigue vivo», dice Jorge Menéndez Vallina, presidente del Real Oviedo

Iván Álvarez
IVÁN ÁLVAREZ

Toda una vida ligada al Real Oviedo. El club azul ha impuesto este mediodía en el antepalco del Carlos Tartiere sus insignias de oro a los aficionados con medio siglo de fidelidad y las de platino a tres seguidores inquebrantables, que alcanzan los 75 años unidos a la entidad.

Un evento entrañable en el que «se premia un sentimiento y una lealtad», como lo ha calificado el presidente del club carbayón, Jorge Menéndez Vallina, que ha entregado la distinción a uno de sus antecesores en el cargo, Manuel Lafuente, ovacionado por todos los presentes. «Supone una gran emoción y me encanta encontrarme con toda esta gente, porque fueron los que en 2003 dieron la cara, apoyaron y ayudaron. Gracias a ellos seguimos vivos», señaló el que fuera máximo mandatario azul.

«Hubo gente que nos quiso eliminar y no han podido, el sentimiento siempre sigue vivo y eso es lo más importante», proclamó Menéndez Vallina, que entregó las 44 insignias en colaboración con el vicepresidente, Manuel Paredes; el consejero, Fernando Corral; y el responsable de relaciones institucionales, César Martín. En una jornada que fusiona las generaciones oviedistas, en la que los más jóvenes acompañan a sus familiares para presenciar el reconocimiento al club de sus amores, al presidente azul le costó contener las lágrimas de emoción. «Este proyecto sin la gente no es nada. Nosotros estamos con nuestra afición y este es el claro ejemplo de lo que es», ha asegurado Vallina.