RUTA POR GIJÓN

Senda del Río Ñora

La senda del rio Ñora, en Gijón./
La senda del rio Ñora, en Gijón.

La senda del Río Ñora, en Gijón, es una bella ruta litoral de baja dificultad que discurre a través de un bosque de robles, avellanos, laureles, helechos y eucaliptos

EUGENIA GARCÍA

Descripción de la ruta

La senda del Río Ñora se inicia en el Campo Municipal de Golf de La Llorea, en la parroquia de Deva. A la izquierda de los aparcamientos tomamos el camino. Desde aquí podemos ver, a la izquierda, El Alto del Infanzón, y un poco más atrás La Olla y Monte Deva.

Descendemos por una suave pendiente y justo antes de abandonar la vista del campo de golf dejamos un gran roble o 'carbayón' a nuestra derecha.

Nos adentramos en un bosque de ribera de robles, avellanos y abedules que nos acompañará el resto del camino hasta llegar a la playa.

Continuamos por un tramo llano y giramos hacia la izquierda para bajar por el arroyo de La Llorea. A partir de aquí comenzaremos a oír el murmullo de las aguas del río Ñora, que aún no vemos ya que está oculto por la vegetación. En el monte de enfrente podemos ver prados, caserías y eucaliptos.

Tras pasar un cruce, descendemos en zigzag hasta el arroyo El Forcón, como se denomina al Ñora en su parte alta. Pocos metros más adelante, a la altura de un puente de madera, recibe las aguas del Llorea. En este punto de confluencia de los dos ríos se forma una vega llana donde abundan los robles y castaños.

MIDE Senda del río Ñora

Horario:
2 h 5'
Desnivel de subida:
126 metros
Desnivel de bajada:
126 metros
Distancia horizontal:
9 kilómetros
Tipo de recorrido:
Ida y vuelta
Severidad del medio natural:
1
Orientación en el itinerario:
1
Dificultad en el desplazamiento:
2
Cantidad de esfuerzo necesario:
2
Condiciones de todo el año, tiempos estimados según criterio MIDE, sin paradas. Calculado sobre datos de 2018.

Proseguimos por caminos llanos, siguiendo la corriente río abajo por los frondosos parajes. Atravesamos varios puentes, pasando de una orilla a otra del río, y seguimos hasta llegar a la carretera que une Cabueñes y Quintueles. La atravesamos y llegamos a los restos del Molín de Pilo. Salimos del bosque por un suelo ya blanco que anuncia la llegada del mar y culminamos nuestra ruta en la playa de La Ñora.

El regreso se puede emprender por el mismo camino o enlazando con la Senda del Cervigón que llega hasta el centro de la ciudad.