Generosidad a golpe de remo

Los participantes entraron al río decididos a disfrutar al máximo de la experiencia del descenso. /
Los participantes entraron al río decididos a disfrutar al máximo de la experiencia del descenso.

La actividad estuvo organizada por la empresa Astur Aventura y entre los participantes destacaban varias familias con niños

ANDREA INGUANZO ARRIONDAS.

De forma escalonada pero con el mismo nivel de ilusión surcaban en la mañana de ayer las aguas del Sella más de 150 almas solidarias. Se trataba de los participantes del I Descenso Solidario a favor de Unicef que organizó con gran éxito la empresa Astur Aventura. Ante la difícil situación que atraviesan todas las organizaciones sociales y, en especial, con gran preocupación por todo lo que tenga que ver con la infancia, Adrián Díaz, gerente de esta empresa de turismo activo, puso en marcha esta actividad que ayer se materializaba.

Hasta la capital parraguesa se desplazaron todos estos valientes que, en su mayoría, se enfrentaban al ritual del Sella por primera vez. Abundaba la presencia de grupos con niños pequeños, un ambiente familiar que fue clave importante dentro del objetivo con el que nacía esta actividad. Tampoco quiso perderse esta cita, bajo un cielo azul y un sol abrasador, el presidente de Unicef en el Principado de Asturias, Ángel Naval, que se mostró en todo momento pletórico con el éxito de la iniciativa.

«Un acto así es importante porque recaudamos una muy generosa cantidad, que se va directa a nuestros programa sociales, pero también porque sensibilizamos a la sociedad, lo que en la mayoría del tiempo viene siendo nuestro cometido», analizó. Naval señaló que el trabajo de Unicef en los países menos desarrollados, «en conjunto con otras organizaciones», está obteniendo grandes frutos. «Estamos logrando grandes avances en la lucha, por ejemplo, contra la desnutrición infantil, pero aún nos queda un largo camino que recorrer que con este tipo de iniciativas se vuelve mucho más fácil».

Por amor al río que les vio crecer en este deporte y porque «todo lo que sea contribuir a una buena causa siempre será bienvenido», ayer se enfrentaban a su enésimo descenso los piragüistas locales Kiko Vega y Luis Amado Pérez. «Hay que apoyar todo lo que sea mejorar la vida de otras personas», comentaron. Tanto ellos como otras figuras del deporte como Chechu Rubiera o Rubén González donaron alguna de sus más preciadas pertenencias, que luego fueron sorteadas entre los participantes.

Ellos, los palistas más solidarios, tuvieron todo el protagonismo durante la mañana. Desde Oviedo y capitaneados por la joven Selena Díaz llegaba una pandilla de nada más y nada menos que 23 componentes, todos ellos con «muchas ganas de juerga». «Es nuestra primera vez en el Sella y quisimos que coincidiera con esta causa solidaria», explicaron. También desde la capital asturiana se desplazó con su familia la benjamina del pelotón, Andrea Rodríguez, que está a punto de cumplir los 5 añitos. Enfundada en su chaleco y portando un enorme remo aseguraba que iba a bajar el río «con papá y con mamá» y mientras posaba cual top model para el recuerdo, sus progenitores explicaban que esta pequeña es una habitual de todas las actividades que organiza Unicef a favor de los niños.

Tras una breve explicación de técnica y comportamiento, los generosos palistas se echaron al río, no sin antes experimentar los típicos inconvenientes del principiante. Para participar el único requisito era abonar un donativo, 20 euros para los adultos y 10 para los niños, que según explicó Adrián Díaz «es una tarifa reducida en relación al precio habitual del descenso». «Hoy trabajamos gratis pero merece muchísimo la pena», apuntó el empresario. Tras doce kilómetros de descenso, la jornada terminó con un encuentro, de nuevo en Arriondas, donde se efectuaron los sorteos y se cerró el compromiso para comenzar a perfilar una nueva edición, tras el éxito conseguido.