Caen los directores de una ONG por vender lotes del Banco de Alimentos a personas necesitadas

Caen los directores de una ONG por vender lotes del Banco de Alimentos a personas necesitadas

Los dos arrestados, ambos de nacionalidad peruana, se enfrentan a cargos por un presunto delito de estafa continuada y de falsedad documental

EFE

Un hombre de 49 años y a una mujer de 30 que dirigían una ONG de Alicante han sido detenidos por, supuestamente, vender lotes de comida procedentes del Banco de Alimentos de Alicante a personas desfavorecidas.

Según ha informado la Policía Nacional, la pareja es de nacionalidad peruana y sobre el hombre, considerado el principal responsable, pesaba además una reclamación judicial por malos tratos habituales en el ámbito familiar, por lo que ha sido ingresado en prisión.

La ONG está inscrita legalmente como asociación y es de carácter provincial, en una operación en la que ha habido otras dos mujeres investigadas, una peruana y otra de origen peruano aunque con nacionalidad española.

La operación se inició cuando la Unidad de Control del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) detectó irregularidades en el reparto directo de alimentos que esta ONG, que contaba con cinco sedes dentro de la provincia, realizaba a las personas más necesitadas ya que no los distribuía de forma gratuita.

Al parecer, esta plataforma empresarial solidaria también enviaba parte de la comida a Marruecos, además de utilizar los lotes para abonar servicios contratados con la organización.

Los trabajadores de la ONG no cobraban un sueldo sino que eran remunerados en ocasiones con comida y, en algunos casos, los voluntarios eran «personas necesitadas, sin trabajo o en situación irregular».

Los dos arrestados, ambos de nacionalidad peruana, se enfrentan a cargos por un presunto delito de estafa continuada y de falsedad documental.

Inspecciones en las sedes

Los agentes comprobaron que las cinco sedes de la organización efectuaron el reparto de alimentos dentro del Programa de Ayuda 2018, recibiendo todas ellas comida. Las cinco sedes fueron inspeccionadas por la Dependencia de Agricultura y Pesca de Alicante.

Fruto de las inspecciones llevadas a cabo se pudo determinar que, en algunas de las sedes, el número de beneficiarios se había «duplicado», por lo que faltaba «multitud de existencias en los almacenes». En otra, había «diversas incoherencias» en las notas de entrega de los lotes de comida ya repartidos, puesto que constaban que su reparto era superior al número de productos previamente recibidos.

Igualmente, se detectaron anomalías en los locales que no reunían las condiciones higiénicas necesarias para desarrollar esta actividad. Los investigadores verificaron cada una de las anomalías denunciadas y determinaron que, efectivamente, se desconocía, en algunos de los casos, el paradero de hasta cerca de una tonelada de comida.

Beneficiarios duplicados

Por otra parte, los agentes apreciaron que muchos de los beneficiarios figuraban en los listados de forma duplicada, por lo que presumían que podían haber sido «falseados» para que ciertas personas obtuvieran más alimentos que los que les correspondía.

Fruto de las pesquisas practicadas, los investigadores llegaron a la conclusión que, incumpliendo la normativa, la organización presuntamente vendía de forma ilegal lotes de comida a algunas de las personas que figuraban como beneficiarias o bien utilizaban presuntamente esos alimentos para pagar ciertos servicios que la organización contrataba.

En algunos de los casos, ciertos lotes de comida procedentes del Banco de Alimentos eran presuntamente vendidos para su posterior traslado a Marruecos.

Varios voluntarios de la organización eran personas necesitadas, sin trabajo e incluso algunos de ellos se encontraban en situación irregular en España. De acuerdo con las manifestaciones vertidas por testigos y miembros de la propia asociación, algunos de los trabajadores no cobraban por los servicios prestados y eran remunerados, en algunas ocasiones, por comida del Banco de Alimentos.

Tras identificar a los presuntos responsables de las distintas sedes, los agentes localizaron y detuvieron en Alicante, en una primera fase, a una mujer de nacionalidad peruana de 30 años como presunta autora de un delito de estafa continuada y falsedad documental. Del mismo modo, fueron oídas en declaración como investigadas no detenidas dos personas más.

Los agentes seguían sin éxito la pista del principal responsable, varón peruano de 49 años. A esta persona le constaba en vigor una reclamación judicial por malos tratos habituales en el ámbito familiar, además de los delitos que se le acusaban en este entramado en cuestión, estafa y falsedad documental.

Los agentes sospechaban que pudiera estar escondido en alguna localidad de la provincia de Alicante, por lo que establecieron un dispositivo de búsqueda que concluyó el pasado viernes con su localización y detención en Torrevieja (Alicante). El supuesto cabecilla ya ha ingresado en prisión.