¿Qué causa más gases efecto invernadero, fabricar un envase de vidrio o una lata metálica?

El catedrático de Geografía Emilio Chuvieco/ARNALDO GARCÍA
El catedrático de Geografía Emilio Chuvieco / ARNALDO GARCÍA

La falta de conocimiento de la relación entre el consumo de los productos y el impacto que este provoca en el medio ambiente urge medidas para concienciar a la población

Marla Nieto
MARLA NIETOGijón

La gente deja de consumir productos que contienen aceite de palma porque saben que tienen cierto porcentaje de ácidos perjudiciales para la salud o, también, deja de comprar abrigos de piel porque conocen el proceso de elaboración de los mismos. Pero, ¿se es consciente de la relación entre el consumo y los problemas ambientales? Quizá, siguiendo con el aceite de palma, se sepa lo que este provoca en el consumidor, pero lo que no se sabe tanto es que su obtención provoca la deforestación en Indonesia, por ejemplo.

Las dimensiones ambientales del consumo responsable se encuentra dentro del número doce de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que además, guarda relación con la acción climática, con la vida en el agua y en la tierra o con el hambre, entre otros ODS. Por eso, viendo cómo repercute el consumo que las personas hacemos de determinados alimentos y demás productos, así como de servicios, es necesario reducir al máximo el uso de los recursos naturales y materiales tóxicos, así como las emisiones de residuos.

Pero no es sencillo a simple vista. Un ejemplo práctico es observar las preocupaciones de una persona cuando va a comprar un coche. Se fija en el diseño, en el precio, en el motor, en la seguridad... Sin embargo, ¿acaso suele preguntar por las emisiones de gases que genera dicho coche? No. Quizá poco a poco la sociedad comienza a interesarse, pero el proceso es muy lento.

¿Qué provoca más emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI), fabricar un envase de vidrio o una lata metálica? Esta pregunta está relacionada con lo que se denomina 'huella de carbono', uno de los factores que es necesario tener en cuenta a la hora de ver el impacto ambiental que crea un producto. «La huella es el sello, es el indicador de la dimensión ambiental de un producto, al igual que la dimensión económica tiene como indicador el precio o la dimensión de salud tiene los ingredientes», explica el catedrático de Geografía y director de la Cátedra de Ética Ambiental de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, de la Universidad de Alcalá de Henares, Emilio Chuvieco en su conferencia título 'Dimensiones ambientales del consumo responsable'. Normalmente la gente piensa que una lata de metal causa mayor emisión de GEI que un envase de vidrio y no es así: «Hay que tener en cuenta todo el proceso, incluso el espacio que ocupa cada material, la forma de transportarlo, etc», apunta.

Existen otras dos huellas a tener en cuenta: la hídrica y la ecológica. «La huella hídrica es el agua que se emplea para cultivar, producir, transportar y distribuir un producto« y, a pesar de lo que se suele pensar, »la cantidad de este recurso natural que se requiere en un proceso es muchísima más de la que uno cree«, argumenta Chuvieco. ¿Sabes que un kilogramo de chocolate puro requiere 24.000 litros de agua en su proceso de elaboración? Otro problema grave es el relacionado con la huella ecológica, que es el área de territorio ecológicamente productivo. «Estamos usando mucho más de lo que la tierra es capaz de producir», asegura el catedrático, lo cual supone otra forma de impactar de forma negativa en el medio ambiente.

Soluciones

¿Hasta qué punto estamos convencidos del problema del impacto medioambiental de lo que consumimos? ¿Realmente hacemos algo al respecto? Emilio Chuvieco considera necesarios otros tipos de motivaciones: «Es preciso un cambio efectivo, falta saber, pero sobre todo querer para poder hacerlo», considera.

A través del arte, de la literatura, del cine, de la filosofía, de la ética o incluso de las grandes tradiciones religiosas, son aliados del medio ambiente con los que se puede llegar de forma más directa a la gente. «Si ponemos a Leonardo Dicaprio a emitir un mensaje que conciencie sobre esto, seguro que llegaremos a más personas«, dice Chuvieco. Es necesario un cambio interno, un modo alternativo de entender la calidad de vida.

El catedrático menciona también la educación como otro pilar importante, pero según él «debe ir más allá, no es suficiente. Hay que persuadir, convencer. La ciencia por sí sola no resuelve los problemas».

A modo personal se puede comenzar por cambiar hábitos y reconducir el modelo económico con, por ejemplo, la conocida economía circular. La conducta puede modificarse a base de motivación e información. No basta con decir que se va a hacer, sino que hay que empezar a hacerlo.