Tráfico equipara el uso del móvil al volante con el consumo de alcohol

La DGT pone en marcha una campaña contra las distracciones en la conducción en la que participarán víctimas de accidente con lesión medular

AGENCIAS

Las distracciones fueron la primera causa de accidente mortal en las carreteras españolas en 2017 y provocaron uno de cada cuatro siniestros en Asturias. Por eso se han convertido en el enemigo a batir de la Dirección General de Tráfico (DGT). En especial, las que tienen que ver con la utilización del móvil al volante. Y es que los riesgos que supone marcar un número de teléfono, responder a una llamada, leer o contestar a un 'whatsapp' o manipular el navegador pueden llegar a equipararse con los de conducir bajo los efectos del alcohol.

Por eso, la DGT realizará entre los días 17 y 23 de septiembre una nueva campaña de vigilancia y concienciación de los peligros que suponen las distracciones al volante, adhiriéndose a la programada por la Organización Internacional de Policías de Tráfico (Tispol).

Esta campaña se desarrollará en varias comunidades (entre ellas, Asturias) y a ella podrán sumarse todas aquellas policías municipales en sus respectivos ámbitos de actuación y competencia. Para ello, personas voluntarias con lesión medular víctimas de un accidente de tráfico acompañarán a los agentes de tráfico encargados de realizar los controles. En ese momento, el voluntario de Aspaym se acercará al vehículo retenido, trasladándole el mensaje común de la campaña y demostrando las consecuencias y secuelas de los actos imprudentes.

Según ha informado la DGT, la evidencia disponible indica que el uso del teléfono móvil durante la conducción aumenta de forma significativa (entre tres y cuatro veces) el riesgo de colisión. Y es que, según los estudios, tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar. Con todo, un tercio de los españoles reconoce haber telefoneado, leído o escrito mensajes durante la conducción en el último año, según la DGT.

La ley considera infracción grave conducir utilizando teléfonos móviles u otros sistemas de comunicación, así como dispositivos que disminuyan la obligatoria atención permanente a la conducción, infracciones que se sancionan con una multa de 200 euros y la pérdida de 3 puntos. Por ello, la DGT recomienda centrar toda la atención en la tarea de conducir pues el uso del teléfono móvil durante la conducción aumenta hasta cuatro veces el riesgo de sufrir un accidente.

El teléfono móvil aporta seguridad y protección, especialmente en momentos de urgencia o de necesidad. Por eso, llevarlo en el vehículo permite, en caso de avería, accidente o cualquier otro tipo de incidencia, transmitir información rápida y precisa, así como demandar la ayuda necesaria en su caso. Sin embargo, la utilización del móvil mientras se conduce genera un elevado riesgo de distracción, según datos que aportan los diferentes estudios realizados.

 

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