Celaá solivianta a los sindicatos con la propuesta de evaluar a los profesores

La ministra de Educación, Isabel Celaá,/efe
La ministra de Educación, Isabel Celaá, / efe

CSIF asegura que sus palabras «atacan injustamente la dignidad de los docentes y sugieren que no están preparados»

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

La propuesta lanzada el martes pasado por la ministra de Educación sobre la necesidad de introducir cambios en la formación inicial de los profesores y de establecer un sistema de evaluación voluntario sobre su desempeño profesional ligado a incentivos laborales ha soliviantado a la práctica totalidad de los principales sindicatos de docentes del país.

CC OO, CSIF, ANPE, UGT y STEs recriminan a Isabel Celaá que eligiese un foro de expertos como fórmula para abrir un delicado debate político y social que pretende que desemboque en la reforma «integral» y consensuada de la profesión docente en España. Por contra, le exigen que convoque inmediatamente la Mesa Sectoral de Educación, donde se sientan las centrales mayoritarias y el ministerio, porque aseguran que ese es el lugar donde hay que discutir, mediante «una negociación directa», cualquier cambio que afecte a la formación o la carrera de los profesores y donde debería de haber presentado en primer lugar cualquier propuesta relevante sobre este tema.

Todos los sindicatos reclaman que en esa negociación se debe pactar la elaboración de un Estatuto Docente, que regule desde la formación inicial, al acceso a la función pública, la carrera profesional -incluidas las evaluaciones-, la formación continuada, y otros aspectos como la jubilación anticipada.

La reacción más dura partió este jueves de CSIF. Su responsable nacional de Educación, Mario Gutiérrez, considera que Celaá con sus palabras «ataca injustamente la dignidad profesional de los docentes» y que deja a los profesores españoles «a los pies de los caballos, al dejar entrever que no están preparados, que no se evalúa o que no hay control sobre el ejercicio de su función docente». Añadió que si Celaá no convoca como le exigen la mesa sectorial, acudirá a los tribunales para obligarla.

Las exigencias de los sindicatos no coinciden exactamente con el recorrido planteado el martes por la ministra para intentar completar una reforma de la profesión docente. Celaá indicó que quiere elaborar en tres meses una síntesis con todas las aportaciones realizadas en el foro por los expertos y con las que desde ese día pueden realizar los profesores a través de internet y las redes sociales, que será la base de la propuesta de reforma que tratará de consensuar antes de que acabe la legislatura con la comunidad educativa, las comunidades autónomas y los grupos parlamentarios.

Reforma integral

Este reforma, según explicó Celaá, debe abarcar todos los aspectos de la profesión docente: el acceso a los estudios, el acceso al puesto de trabajo y la carrera profesional.

La ministra quiso dejar el debate abierto, pero puso sobre la mesa algunas propuestas. La primera fue establecer algún tipo de prueba o requisito (distinto a la selectividad) para acceder al grado de Educación y al máster de Secundaria, porque «hay que evitar que se acabe en esta carrera por avatares de la vida».

En segundo lugar, abogó por añadir a los estudios actuales un período de formación práctica obligada con profesores tutores antes de recibir la habilitación para ejecer como docente. No precisó si se refería a trasladar a la educación un sistema similar al MIR de los médicos.

En tercer lugar habló de dos cambios en la carrera profesional. Por un lado, establecer evaluaciones voluntarias que aportarían incentivos profesionales. Y por el otro, adaptar la formación continuada a las necesidades del centro y reservar más jornada laboral para la colaboración pedagógica entre profesores.

 

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