La madre que fue fusilada durante la Guerra Civil llevando el sonajero de su hijo

La madre que fue fusilada durante la Guerra Civil llevando el sonajero de su hijo

Catalina Muñoz era madre de cuatro hijos, uno de ellos de apenas ocho meses, cuando fue asesinada por las tropas franquistas en Palencia

EL COMERCIOGijón

Catalina Muñoz fue fusilada en septiembre de 1936 en Palencia. Su pecado: estar casada con un dirigente republicano. En el momento de su ejecución, la víctima tenía cuatro hijos. El más pequeño de ellos tenía apenas ocho meses. Y cuando el pelotón de ejecución franquista se la llevó al paredón, ella llevaba aún el sonajero de su bebé en el bolsillo.

Ochenta años después, los trabajos arqueológicos realizados en una fosa común en La Carcavilla, un parque con columpios infantiles ubicado en Palencia, permitieron recuperar el sonajero. El cadáver estaba rociado con cal viva y enterrado sin ataúd.

«Estaba tan nuevo que no parecía de la Guerra Civil», explicaba el arqueólogo del CSIC Alfredo González-Ruibal durante una conferencia que tuvo lugar el pasado 9 de abril.

El equipo de arqueólogos que trabajó en la fosa común de La Carcavilla, dirigido por Almudena García Rubio, consiguió ponerse en contacto con los hijos de Catalina, entre los que aún se encontraba el propietario del sonajero. Aquél bebé de la Guerra Civil tiene ahora 83 años.