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Incubadora Equilibria: unión global para el desarrollo de la innovación empresarial y social

Acto de colocación en mayo de la primera piedra de la Incubadora Equilibria en el Parque Científico y Tecnológico: Rubén Hidalgo, Carmen Moriyón, Fernando Couto, Félix Baragaño, y Yolanda Vázquez. /DAMIÁN ARIENZA
Acto de colocación en mayo de la primera piedra de la Incubadora Equilibria en el Parque Científico y Tecnológico: Rubén Hidalgo, Carmen Moriyón, Fernando Couto, Félix Baragaño, y Yolanda Vázquez. / DAMIÁN ARIENZA

. La capacidad inicial será para una veintena

Cristina Tuero
CRISTINA TUEROGijón

Especializar la ciudad en la vida saludable y activa a través de proyectos de alto impacto. Alcanzar una «nueva dimensión» de la Milla del Conocimiento con mayor coordinación en los ámbitos regional, nacional e internacional. Profundizar y hacer realidad iniciativas diferenciadoras sustentadas en las áreas de la alimentación, al salud y el deporte. Y todo desde una perspectiva global de orientar todo un ecosistema de innovación hacia un importante y preocupante reto social: el envejecimiento poblacional de Asturias y, por ende, de Gijón. Este es, a grandes rasgos, el planteamiento teórico de la 'Incubadora de Alta Tecnología para el fomento de la innovación y la transferencia de la tecnología a las micropymes' o, lo que es lo mismo, la Incubadora Equilibria. Un equipamiento al que el Ayuntamiento de Gijón, a través de Impulsa, lleva dando forma desde hace tiempo, de la mano de la Cámara de Comercio de Gijón, y que será una realidad a finales de este año. Aunque, cabría decir, que ya se alza como una auténtica realidad porque si bien el edificio físico -ubicado en la ampliación del edificio Impulsa en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón- está aún en obras, ya existen iniciativas empresariales en funcionamiento relacionadas, especialmente, con el ámbito de la salud.

Pero, para situarse, ¿qué es, de dónde parte y hacia dónde se encamina la Incubadora Equilibria? Estamos hablando, como lo definió la alcaldesa, Carmen Moriyón, de un lugar donde «se cocinará la salud del futuro y la mejora de nuestros estándares de vida» y que «supondrá una simbiosis de industria, servicios de salud, emprendimiento, y la propia sociedad que trabajarán juntos para conseguir un futuro de oportunidades laborales». Lo hará, además, desde el auténtico distrito de la innovación de Gijón, la Milla de Conocimiento, que en sus 120.000 metros cuadrados reparte multinacionales, pymes, start ups, centros tecnológicos, una Escuela Politénica de Ingeniería, un Hospital Universitario y un Jardín Botánico, y que representa el 7% del PIB regional y el 25% de la I+D y las exportaciones de toda Asturias. Una Milla en la que cada año se conectan más de 1.000 proyectos al año y que reparte una media de dos millones de euros anuales en forma de subvenciones o capital (semilla o riesgo).

Sin embargo, era necesario ir un paso más adelante. Sobre todo teniendo en cuenta, «que la forma lineal del trabajo de I+D+i está obsoleto en un mundo cambiante y que tenemos que entender este trabajo como una especie de círculo donde todo ocurre de forma simultánea. Todos los agentes interelacionados sembrando oportunidades para el desarrollo de la innovación», apunta Rubén Hidalgo, gerente de Impulsa. Y con esa premisa nace la Incubadora Equilibria, una de las diez que la Unión Europea va a financiar en España.

A pleno rendimiento en 2019

Los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder) a través de la Fundación Incyde, cubrirán 657.149 euros de la inversión total de este proyecto, cuyo importe global es de 821.436. Hasta tres entidades participan en el mismo: el Ayuntamiento gijonés –con una aportación de 696.036 euros–, el Centro Municipal de Empresas –60.400 euros– y la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Gijón –65.000 euros–.

Y si la financiación está clara, los plazos para su puesta en funcionamiento también. La conclusión de las obras del edificio, sede de la incubadora, estarán listas en el mes de diciembre. Enero servirá para su equipamiento y entre finales de ese mes y principios de febrero empezará la instalación de empresas. La capacidad inicial será para una veintena de compañías, cuya residencia se puede prolongar por un plazo máximo de cinco años. No obstante, habrá muchas más firmas que podrán hacer uso de las instalaciones sin necesidad de permanencia física en las instalaciones. Así las cosas, y dado que «llevamos tiempo inculcando el ADN Equilibria en nuestra ciudad», en el periodo de un año (quizá en menos tiempo), la incubadora está al máximo nivel de rendimiento «con ideas es las que ya se está trabajando y que pueden marcar la diferencia muy pronto», apunta Hidalgo.

Será el momento de que en Gijón comience a plasmarse esas ideas, capaces de resolver o paliar los problemas que genera el envejecimiento poblacional y los cambios sociales. De trabajar de una manera «transversal, pensando en cómo desarrollamos tecnología, negocios, o turismo especializado. En cómo desarrollamos la ciudad de manera que nos especialicemos en conocimiento relacionado con esta materia. Así trabajamos a partir del reto detectado, mediante la participación ciudadana, o determinados hackatones que preparamos y vamos creando fases que sirvan de demostración del proyecto, hasta llegar al punto que pensamos en su viabilidad y posibilidad de escalamiento», explica Hidalgo.

Participación formación y dinamización

El listado de acciones a desarrollar en el ámbito de la Incubadora Equilibria es muy amplio. Empezando por la transferencia del conocimiento y una formación especializada orientada a la industria alimentaria, la industria salud 4.0 y el deporte. También habrá formación específica para personal ya en activo en esos ámbitos y acciones dirigidas a los gijoneses y a la sociedad en general relacionada con el concepto de alimentación saludable y sostenible.

Asimismo, según recoge el programa de presentación, se prevé desarrollar y dinamizar con las empresas del sector proyectos de I+D+i relacionados con la alimentación saludable, como por ejemplo, aumentar la vida útil de los productos agroalimentarios o el desarrollo de productos y servicios orientados al acceso del consumo kilómetro 0 y a la concienciación ciudadana. Y proyectos de U+D+i del ámbito sanitario, como la detección de retos de los procesos en el entorno quirúrgico; de oportunidades de proyectos de realidad virtual en el sector salud o de implementación de tecnologías de impresión 3D en el entorno salud.

 

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