La sorpresa del iPhone es un iPad más grande

Tim Cook, con el nuevo iPad Pro./
Tim Cook, con el nuevo iPad Pro.

Apple presenta sus nuevos teléfonos, en un evento que también sirvió para poner en juego una tableta con puntero de 12,9 pulgadas

MICHAEL MCLOUGHLINMadrid

Año par, salto de generación con cambio de diseño. Año impar, una evolución menor con cambios en las tripas del teléfono. Apple cumplió este miércoles, una vez más, con la ley no escrita de alternancia en la renovación del iPhone, que ya alcanza la generación 6S. El teléfono de los de Cupertino -dos en realidad, por eso de la versión Plus- echa a rodar con el objetivo de que su ingente parroquia de seguidores no perciba monotonía.

Sin embargo, Tim Cook rompió el habitual modus operandi de la compañía. Se acabó lo de un evento reservado para teléfonos y otro para tabletas. Antes de dar paso al gran protagonista del día, el mandamás de Apple sujetaba con sus dos manos el iPad Pro.

Un enorme y rumoreado dispositivo con un panel de 12,9 pulgadas, 5,6 millones de píxeles así como cuatro altavoces, un peso de unos 700 gramos, cámara de 8.1 megapíxeles así como una batería capaz de aguantar durante diez horas. También han creado un puntero, que no vendrá incluido, bautizado como Apple Pencil, capaz de detectar la fuerza, la inclinación o los giros a la hora de usarlo.

Lo curioso vino cuando un representante de Microsoft entró al escenario para hacer una demostración de Office, teniendo en cuenta que los de Redmond ya cuentan con su línea de tabletas. El objetivo de esta nueva máquina no es otra que relanzar las ventas de una categoría de producto, cuyo mercado sigue liderando, pero que había perdido fuelle en los últimos cursos. Tal es su tamaño, aseguraron sus responsables, que se podría disfrutar de un teclado completo en la pantalla.

La otra novedad fue la renovación de su aparato de televisión, que llegará ahora con tiendas de aplicaciones, nueva interfaz, un mando para videojuegos y Siri.

El iPhone 6S

Tras esto, tocó volver a los teléfonos, motivo central del acto celebrado en San Francisco. El nuevo dispositivo de la manzana estrenará iOS 9, la nueva versión del sistema operativo. El reto es que el iPhone 6S sea como un guante para la plataforma, hecho a medida. Por tanto, uno de los cambios más significativos es el paso de una memoria RAM de un gigabyte a una de dos. El procesador será un renovado chip, el A9, hasta un 70% más rápido que su predecesor. El funcionamiento de esta pieza es esencial ya que, si responde como esperan, ayudará a mejorar la autonomía y el tiempo entre carga y carga.

Aún muchos se sorprenden por el detalle de que este teléfono tuviese solo 1GB -la misma por ejemplo que montan muchos terminales de gama media y baja con Android- pero lo cierto es que los ingenieros californianos habían logrado exprimir al máximo este apartado. Otras de las novedades es la incorporación de 3D Touch, que dota de una especial sensibilidad a la pantalla y que ya funcionaba en el reloj. De esta manera, el iPhone 6S distinguirá entre las pulsaciones y la presión con los dedos permitiendo nuevos atajos y gestos.

La cámara de los nuevos iPhone, que también llegará en rosa metalizado, también ha sido remozado. Apple siempre se ha mantenido al margen de la guerra de los megapíxeles en la que otros fabricantes han estado inmersos y han mandado un mensaje con un nuevo sensor de 12 mpx, que además puede grabar vídeo en 4K.

El evento del auditorio Bill Graham, un recinto para 7.000 personas que fue sede de los San Francisco Warriors de la NBA en los años 60, sirvió también para presentar novedades sobre el funcionamiento de su reloj. El Apple Watch ahora permitirá acceder a los desarrolladores al hardware e incluirá nuevas aplicaciones como Facebook Messenger o un traductor.